Rice&Bones en Alicante

Te voy a contar una historia que no te vas a creer. Realmente es una aventura en forma de restaurante creada por dos locos que van a contracorriente, David Ariza y Marcos Mora. Una historia difícil de contar/explicar. Todavía más en una zona de arroces como es Alicante. Así que te cuento lo que ofrece Rice&Bones (en la calle Castaños 36) y la valentía que hay detrás de este bar de arroces gourmet.

Porque la idea es disparar a la línea de flotación de la cultura arrocera de toda una provincia. Mover la silla de todos los arroceros cercanos, tanto a los que cada semana los hacen en casa como los que van a comérselo cada domingo a esas casas de familiares o a restaurantes. No te quiero convencer de nada, sino simplemente contar que hay otra forma de hacer y comer arroz. Quizá no te guste. Quizá te falte «algo». Pero lo que tengo claro es que quieren desmontar 4 tópicos:

Tópico nº1: El arroz tiene que estar al dente (o poco hecho o “tesset”).

El arroz debe estar hecho. Ni crudo ni pasado. Por supuesto que desgachado nunca, pero crudo tampoco. Tiene su punto exacto de cocción. No deben estar esos puntitos blancos que aparecen al chafarlo (o los menos posibles). Porque lo vuelven indigesto y te pasarás toda la tarde junto a la botella de agua. Pero tampoco ver el grano abierto por exceso de cocción. Debe estar perfectamente cocido. Y en Rice&Bones lo hacen así. Ni dos minutos más ni dos menos. Clavado.

Tópico nº2: La salmorreta es imprescindible.

Pues resulta que no es necesaria. A cada arroz le va bien un sofrito diferente y, por tanto, si lo haces bien, no será necesaria la recurrida salmorreta (que unifica sabores porque se le pone la misma sea el arroz que sea: pescado, conejo, pollo, marisco…). En Rice&Bones no usan salmorreta. Usan un sofrito diferente para cada arroz.

Tópico nº3: Hay que hacer un buen fondo de pescado, a ser posible de roca, para hacer arroces de pescado y de marisco.

Tampoco. Se puede hacer arroz de un pescado, por ejemplo, bonito, bacoreta, lechola, etc., con un fondo únicamente de ese pescado. Así el arroz sabrá a ese ingrediente y no hará falta que todos los arroces de pescado de la carta sepan igual (salvo si coges el tropezón del arroz elegido). El de cigala sabe a cigala, no a pescado. En Rice&Bones los arroces saben a lo que tienen que saber. Quizá lo que más costará explicar de todo.

Tópico nº4: Sólo se puede hacer uno o, con suerte, dos arroces por mesa.

Sí se puede. Se suele decir que la cocina no da abasto para hacer más. Lo que realmente pasa es que la cocina no sabe cómo hacer más. Desconocen la técnica que, por mucho que te sorprenda, pasa por una olla express, incluso para los arroces secos. Pero se puede hacer. En Rice&Bones podrás pedir el arroz como quieras. Si estás en una mesa de 8, cada uno podrá pedir su arroz individual en cualquiera de las 3 versiones que tienen (seco, meloso o mantecado). No lo mejores, sólo busca un sitio que lo iguale.

Extra.
  • Importante saber que también algunos aperitivos son diferentes. A la habitual ensaladilla y ensalada de tomate, como cualquier bar, podrás probar las «papalatas», las «papibravas» o las «papigambas al ajillo». Pero esto mejor que vayas y lo pruebes. Para que veas cómo con algo muy sencillo, se puede hacer un entrante muy interesante.
  • Además, lo vas a poder acompañar de la cerveza La Gordita, una German Pils fresca que va de lujo con la cocina de este local.
  • Como final de lujo, postres de Fran Segura. He podido probar la tarta de queso y es un espectáculo. Si tienes opción, pasa por su «Boutiqueonline» y babea 😉
  • Y que no se me olvide: no admiten efectivo. Todo pago es online o por tarjeta. Con dos coj…

En definitiva, a Rice&Bones tienes que ir con la mente abierta, libre de prejuicios. No vas a encontrar arroces duros, ni recetas con un exceso de cansina y agotadora potencia. Te los comerás en su punto justo de cocción, pudiendo saborear el ingrediente principal con el que está hecho, cada uno sabiendo a lo que tiene que saber y sin esos regustos tan típicos de arroces pasados de salmorreta y con aceites quemados. Lo sé. No es a lo que estamos acostumbrados. Menos aún si te lo ponen en un menú con aperitivo, pan y agua a 11,90€. Es poco creíble que esté bueno. Algo no harán bien. Pero quizá a lo que estamos acostumbrados a comer en el 90% de los restaurantes en los que nos sirven arroz es una mierda no vale nada y nos están tomando por tontos. Es la hora de dar la oportunidad a algo diferente y probar otra forma de hacer las cosas. Después ya decidirás si volver o no.

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