Después de mucho meditar, he llegado a la conclusión, de que uno de los mayores problemas del restaurante, somos los cocineros. Con esto no quiero poner en duda nuestra profesionalidad ni las buenas intenciones que tenemos, pero somos y seremos, malos para el restaurante, a menos que seamos capaces de cambiar y ampliar nuestra visión, y nuestra forma de entender la totalidad de un negocio gastronómico.

¿Somos los cocineros uno de los problemas del restaurante?Desde mi más sincera opinión, siempre basada en mi experiencia profesional (he trabajado en 11 restaurantes y he tenido 2), creo que con nuestra visión actual, siempre sesgada por nuestro ego y nuestras pretensiones, no somos capaces de ver más allá de nuestro ombligo y por descontado no somos capaces de de generar, ni el entorno, ni la propuesta que dé viabilidad a los negocios hosteleros.

Nos olvidamos que cuando somos empleados, lo único importante es la identidad del establecimiento y su sostenibilidad, basada en una propuesta coherente y lógica, que se sustente en todos los parámetros del restaurante (y que siempre estará muy por encima de nuestras aspiraciones profesionales). Estos parámetros son: valor de la propuesta para el cliente, precio razonable, lógica con la identidad del establecimiento y capacidad para poder ejecutar la propuesta de forma correcta en los picos de trabajo.


Solemos obviar todos estos parámetros cocinando lo que nos gusta y con lo que nos sentimos cómodos, sin valorar si es la propuesta más adecuada para el establecimiento en el que nos encontramos. De ahí las cartas que se mueven por modas de la mayoría de restaurantes y que ni hablan, ni hablarán nunca de la identidad del restaurante, sino más bien de las pretensiones, o falta de ellas, del cocinero de turno.

Os invito a reflexionar tanto a cocineros como a empresarios sobre esta realidad y el flaco favor que está haciendo al sector turístico de nuestra zona. Muchas gracias a todos y ante todo seamos críticos con nosotros mismos.

Att: David Ariza Abad.