Cenas de GastroElche, un oasis en el desierto

Tener la voluntad de organizar cenas alrededor de la gastronomía con el único fin de generar sinergias entre personas es lo que hace Eli Parres, desde hace ya un año, en las cenas de GastroElche. En esta cuarta y última edición, nos juntó a casi 50 personas en el restaurante Carabí del hotel Areca de Torrellano. Ya con la mente fría por los días pasados, me siento a ordenar ideas, conversaciones y sensaciones. Y viendo que todo lo que han escrito mis compañeros de cena es perfecto, quiero apuntar que también hay retos y dificultades que afrontar.

Pero vamos a empezar por la razón que nos unió, que fue cenar. Me gusta el protagonismo que se da a los productos y productores locales en estas cenas. En el menú preparado pudimos disfrutar de ellos. Empezamos con unas cortezas de bacalao de la empresa Margus Snacks realmente buenas. Versión marina de los torreznos de cerdo. No pudo faltar Pepe Ibarra con sus productos de la gama Tomachaf, desde el tomate seco en unas sencillas brochetas de mozzarella con un aliño que incorporaba este tomate, hasta  su capellán asado sobre una escalibada con crema de anchoas. Tampoco se pierde un evento así Juan Poveda de Quesos La Loma, que propuso para disfrutar una de sus tablas con quesos de pimentón de la Vera, limón encurtido, cantueso y Menaor. Parece que hubo uno con corteza lavada con cerveza, que no caté, pero que me apunto para probarlo en una próxima ocasión. Descubrí también los productos de la empresa “Caprichos del paladar”, que entre otras cosas aportaron unas alcachofas a la parrilla muy interesantes. No soy nada amante de la conserva de este vegetal, pero en este caso la calidad es tremenda y te hace olvidar que ya estamos fuera de temporada. Como no podía ser de otra forma, todo fue regado por vinos de Bodegas Faelo. ¡Cómo crece la calidad de estos vinos con el paso del tiempo! Gran trabajo de Jaime Soto al frente de esta pequeña bodega del campo de Elche.

Pero hay que ver también las dificultades y retos que hay por delante. En relación al evento creo que su mayor dificultad está en la evolución. En no quedarse estancado. Y dar salida a las ideas que se plantean en la mesa. Muchos sectores, muchos intereses distintos. Buscar el punto en común debe ser el objetivo de los que participamos en ellas. Restaurantes, community managers, consultores, periodistas, blogueros, aficionados a la cocina. Tan complicado tener un punto común… Quizá la poca evolución gastronómica de Elche estos últimos años sea una ventaja en comparación a Alicante, donde los intereses ya establecidos se comen las nuevas ideas.

Se hablaron de asociaciones de reciente creación, como ASERAE (Asociación de Empresas de Restauración y Afines de Elche). Me gusta la idea de exclusividad para hostelería porque hará que el objetivo sea más concreto y el beneficio para los socios real. Espero que salga bien porque es lamentable la ola de asociacionismo vacío que hay últimamente. Las ideas que tienen me parecen interesantes y queda pendiente un desarrollo más en profundidad. Otra opción en la que me gustaría estar para sumar. Buena pinta. Primer gran reto.

Otro reto global es mejorar la relación entre hotel y restaurante. El hotel Areca es una excepción en la mediocridad que existe en las cocinas de los hoteles. El restaurante Carabí es un referente de calidad, tanto en producto como en elaboración, y así lo demostró en algún plato como el espectacular tartar de tomate con cigalas y ajo blanco. Pero me llegó una noticia que me desconcertó bastante: el despido de Patricia Sanz como responsable del restaurante Aladia del Hotel Tryp en el centro de Elche. Desconcierta porque cuando se hacen las cosas bien y te diferencias del resto, cuesta entender cómo se cierra esa línea y se vuelve a menús insulsos de 12€. Una idea distinta en el centro de Elche choca contra la mentalidad carca y desfasada de unos gerentes. Una pena. ¿Para cuándo una mayor relación entre cocineros con establecimiento propio y hoteles? Otro gran reto.

Como vemos, queda trabajo por hacer alrededor de estas cenas. Trabajo que empieza por lo que cada uno debe hacer en su casa. Veo las redes sociales y es una pena que muchos de los que comparten su experiencia no hablen de todos los productores que lo han hecho posible. Fotos de platos sin información. Selfies sin contenido. Desagradecidos por un trabajo muy bien hecho. Si te sientas a cenar, te implicas al 100%. Si compartes, informa. Debes ser la primera línea para contar al resto lo que se hace en las cenas de GastroElche. Un oasis entre tantos egos, envidias y rencores. Mientras superamos todas estas dificultades y retos, gente como Eli Parres hace que la inmensa minoría crezca poco a poco.

Artículo original publicado en la edición en papel del Diario La Verdad el domingo 24 de julio de 2016:

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