PYfor, cocina mediterránea en el corazón de Elche

Cuando un hostelero viaja de Tabarca a Elche, sólo puede traer producto de calidad. En un momento donde la competencia en este tipo de restaurantes mediterráneos está siendo cada vez más fuerte en la ciudad ilicitana, surge como una nueva e interesante opción el Restaurante PYfor. Y digo que la competencia es intensa, porque cerca tiene opciones igual de novedosas e interesantes y que tengo en la lista de “pendientes”, como Terral o Frisone entre otros, con una oferta similar basada en mariscos y pescados.

Quizá PYfor parta con ventaja por la localización, en plena plaza del Palacio de Congresos de Elche, zona perfecta para disfrutar de una cerveza antes de comer, mientras los niños juegan por la zona (toda peatonal). Además, estás a 5 minutos de dos visitas imprescindibles en Elche, el Huerto del Cura por un lado y la Basílica de Santa María con el centro histórico por otro. Es decir, situación perfecta para conocer la ciudad.

El local es enorme, con amplias cristaleras que, en los salones exteriores, le da una luminosidad perfecta. Una gran barra domina la entrada, dejando mesas más informales a la derecha y dos salones a la izquierda. El salón interior compensa la falta de luminosidad respecto al exterior por la falta de luz natural, con la decoración en piedra y madera, que dan una calidez muy interesante. Las mesas amplias y bien distribuidas, con espacio entre ellas, complementan un local muy interesante.

Pero si hablábamos de conocer la ciudad, no hay duda que una forma de conocerla es a través de la gastronomía y, en este caso, te da la oportunidad de ver la unión entre Elche y Santa Pola (Portus Illicitanus en el siglo I d.C.) y todos los productos que llegan a este puerto pesquero. Así en PYfor podemos tomar unos entrantes muy mediterráneos realmente interesantes. Destacar las almejas a la merinera, perfectamente cocidas y con una de esas salsas con el punto peleón justo para que te anime a mojar pan. Los salmonetes con picada de almendra son un acierto también. Limpios, sin una espina, sabrosos, acompañados de unas patatas fritas. El calamar, sin ser de potera, era fresco y hecho “sucio” a la plancha soltó todo su sabor (lo que ayudó que estuviera hasta arriba de huevas). Sin ser del mar mediterráneo, pero sí de tierras mediterráneas, las alcachofas con gulas y setas son también imprescindibles.

Pero hay algo que les distingue de otros restaurantes de alrededor: la opción de pedir comida japonesa. Dos cocineros japoneses en plantilla hacen posible esta fusión, ofreciendo la oportunidad de probar, de una misma sentada, pescados en distintos formatos. Además, como la cocina asiática no gusta a todo el mundo, siempre puedes ir con cualquiera y pedir según los gustos de cada uno. Fin al aburrimiento en la carta y a los conflictos entre grupos. Me cuentan que en febrero estos dos cocineros se van a Japón a seguir formándose. Marzo será un gran momento para disfrutar lo aprendido.

Como no puede ser de otra forma, disponen de menús todos los días de la semana, incluso sábados y domingos (alguno incluyendo caldero), así que la cuenta nunca se disparará. Lo mejor: la posibilidad de flexibilizar los entrantes, algo que se agradece para que te ofrezcan lo mejor de cada día. Ver la muestra de pescado en la entrada anima a dejarse llevar. El calamar fresco, las almejas ya comentadas, pescado de todo tipo, hacen que quede un menú más que apañado que puedes completar con alguna ensalada.

PYfor, cocina mediterránea en el corazón de ElcheComo plato principal destacan los arroces (aunque los pescados y carnes que vi circular por las mesas cercanas eran impresionantes). En esta última ocasión, un gran arroz caldoso con calamar, rodaballo y verduras. Era para cuatro pero podían haber comido bastantes más. Como nos dijo el propietario, prefiere que sobre a que alguien quede con hambre. Y como postre, no podía ser de otra manera, el helado de dátil es una bomba, aunque te puedes decantar también por la milhojas de granada o el suflé con helado de mantecado. Un final muy ilicitano.

En definitiva, local muy interesante para tapear o comer uno de sus arroces. Aunque las opciones se amplían si lo que quieres es darte un homenaje a base de pescado o marisco, o dejarte llevar por la comida japonesa. Quizá en esa variedad está la virtud del local. Poder ir con toda la familia y que todo el mundo salga contento pidiendo lo que le apetezca.

Artículo original publicado en el Diario La Verdad de Alicante el domingo 17 de enero de 2016:

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