Tabarca, la felicidad absoluta está cerca

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Hoy quería contaros una experiencia. Muchos la habréis vivido. Otros sepáis de su existencia. Otros ni siquiera os la habéis planteado. Hoy lo que quiero es que viváis lo que yo vivo y disfrutéis como yo disfruto de un lujo cercano. De una isla para vivirla. Hoy nos vamos a Tabarca.

Muchos conocéis la isla en las horas punta. Sinceramente, hay veces que estando en la isla me acuerdo de las imágenes de la película Tiburón, con barcos y barcos vomitando gente en el muelle de atraque. Tabarqueras y barco-taxis dejando a gente y gente hasta que parece que van a hundir la isla. Pero quería contaros otra forma de vivir la isla. Cómo no, girando alrededor de una buena gastronomía.

¿Y cómo te recomiendo que la disfrutes? Te propongo un plan. Coge a la familia o a un grupo de amigos y alquila una casa un fin de semana (si es entre semana mejor que mejor). Tienes casas para 8 personas por alrededor de 500€ dos noches. Así no vivirás la isla como un turista más, que también, sino que la disfrutarás de otra manera.

Porque la idea es llegar un viernes por la tarde y tras dejar la maleta en la casa que hayas alquilado, ir a ver cómo atardece por Santa Pola sentado en las rocas. Si lo acompañas de algún vinito espumoso bien fresquito pondrás la guinda a la foto. Momento romántico sin igual. Después, lo suyo es ir a la plaza principal para cenar en la terraza del Rincón de Ramos (es la opción que suelo elegir por su calidad y precio). Una buena ensalada de salazones y una bandeja de pescado a la plancha será suficiente. Según lo que quieras gastar podrás optar por dorada, llampuga, dentón, mero, atún. Todo del mar que te rodea, de una calidad excepcional y perfectamente cocinado. Tras esto seguro que puedes tomarte algún mojito en los pocos locales que lo ofrecen o ir a dormir para disfrutar del día siguiente.

Si madrugas podrás dar una vuelta a la isla prácticamente solo. Muy recomendable ir hasta el cementerio o rodearlo para ir más allá y ver los acantilados y rocas de la zona este de la isla. Otro mundo. Como volverás con hambre, para almorzar nada mejor que una buena bandeja de sardinas, con su punto de sal, para comer con los dedos y no parar de relamerte mientras ves cómo llegan las tabarqueras.

Tabarca, la felicidad absoluta está cercaDéjate llevar por las masas a la playa o a las calas y ve a comer pronto para evitar las aglomeraciones. Busca algún menú que te apañe. Imprescindible las frituras de pescado, las sardinas (si no las has comido antes) o el calamar. Merece la pena gastar dinero por el calamar de potera (sobre todo si es temporada). Descubrirás a qué sabe el calamar de verdad. A la plancha o a la andaluza es un manjar. No necesita nada.

Y cómo no, tras los aperitivos tendrás que comerte un buen caldero tabarquino. Si es de gallina, mejor que mejor. Primero te servirán una bandeja con caldo, el pescado troceado y patatas guisadas que verás salpicadas de bolitas blancas. Es el alioli. Sin miedo. Con la potencia del pescado se nota menos y le aporta un punto de sabor imprescindible. Disfruta. Pero no te llenes demasiado porque cuando vean que te queda poco en la bandeja te traerán un arroz a banda hecho con el caldo del caldero. Un consejo que a mí me encanta: háztelo meloso, mézclalo con el caldo que ha sobrado en la bandeja anterior. Potencia y sabor a mar que te saldrán por las orejas.

Y después de comer relájate. Haz la sobremesa larga. Disfruta de una buena conversación y algún chupito. Tranquilo, aquí no tienes que coger el coche. Quizá algún patinete de la playa. Deja que pasen las seis de la tarde. La isla se vuelve a vaciar. Entonces vuelve a las calas más rocosas, busca unas gafas de bucear y descubre la reserva de la isla y sus fondos marinos. Verás cosas que sólo admirabas en documentales de televisión. No tengas prisa. Sólo acuérdate de volver a las rocas de la zona oeste de la isla para volver a empezar el plan y ver de nuevo el atardecer. Seguro que es distinto al día anterior. Seguro que llega un momento en el que dices: “Qué cerquita estoy de la felicidad absoluta”.

Artículo original publicado en el Diario La Verdad de Alicante el domingo 7 de junio de 2015:

– Diario La Verdad: Tabarca, la felicidad absoluta está cerca

– Diario Las Provincias: Tabarca, la felicidad absoluta está cerca

2 Comentarios

  1. Santiago

    Es un lugar de ensueño que yo también recomiendo, es perfecto para disfrutar de la tranquilidad, relajarse en familia y comer bien porque su gastronomía es espectacular. Un saludo y enhorabuena por este espacio, es magnífico.

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    • Félix

      Buenos días Santiago:
      Ante todo, muchas gracias por tus palabras.
      Es verdad que es un lugar perfecto para disfrutar de la tranquilidad, sobre todo al atardecer o a primera hora de la mañana. Y, por supuesto, su gastronomía es excepcional.
      Mi intención este año es también disfrutarla en invierno. Ya lo contaré.
      Como decía, muchas gracias y un saludo.

      Responder

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