De qué hablo cuando hablo de restaurantes

Cuando empecé a opinar sobre los restaurantes que visitaba quise ponerles una puntuación que sirviera de referencia para clasificarlos o para saber qué puntos tienen más fuertes o más flojos. Simplemente es poner cifras a mi opinión. Una ayuda también para que, de un vistazo, puedas ver un resumen de lo que me ha parecido un restaurante. En su momento escribí el primer artículo “De qué hablo cuando hablo de restaurantes” donde exponía qué miraba y evaluaba en cada apartado de la nota.

Todo evoluciona y siempre busco mejorar lo que hago, así que después de darle muchas vueltas (y gracias a mi hermano que fue quien me ha ayudado a desarrollar la parte “técnica” de la idea) he decidido cambiar la forma de evaluar y, sobre todo, ponderar la nota de cada apartado. Está claro que no es igual de importante la distribución/decoración o calidad del local o lo que comes. Así como que no es lo mismo la calidad de la comida completa o la de los postres. Hay que darle a cada apartado un peso específico para tener una imagen lo más aproximada a la realidad.

Así, he decidido dividir la nota en varios apartados, que son: Empresa/Visibilidad, Ambiente/Instalaciones, Cocina (dividida en platos generales y postre), Servicio y Relación Calidad/Precio. Y me gustaría explicar qué miro en cada uno de ellos (un Excel con distintas puntuaciones en cada apartado se encarga de hacer los cálculos).

En la parte de Ambiente/Instalaciones hago un análisis más “físico” del local, tanto en el exterior como en el interior. En la parte de fuera más enfocado a lo visible y bien cuidado que está el sitio, mientras que en el interior busco más los detalles de confort, comodidad de las mesas, limpieza, etc. A esta parte le doy un peso del 10% en la nota final.

En tercer lugar llegamos a la parte más importante, la cocina, que divido en dos partes: por un lado los platos generales que podemos encontrar en la carta (su calidad, presentación, tamaño de las raciones, etc.); y por otro lado los postres (su calidad, cantidad, precio, diversidad en la carta, etc.). En total, este apartado tiene un valor del 50% de la nota (no puede ser de otra forma, vamos a comer y a comer lo mejor posible). Pero dentro de ese 50%, la carta en general tiene un peso del 70% y los postres un 30%. Sin desmerecer al postre, creo que el resto de la comida debe tener más importancia (aunque un mal postre te hunde una buena comida).

En cuarto lugar puntúo el Servicio, tanto la atención de los camareros, como la velocidad en el servicio, así como el trato recibido o el conocimiento que tienen del producto. Es un apartado muy complejo con muchas cosas que observar y al que le doy un peso en la nota final del 20%.

La valoración más subjetiva de todas, la Relación Calidad/Precio, donde observo si lo pagado corresponde con la calidad recibida y, lo que es casi más importante, la relación precio/placer, es decir, ¿para lo que he pagado recordaré la comida? Creo que es un punto muy importante esa sensación con la que sales del restaurante, así que le he dado un 15% en la nota final.

Y por último, en el apartado Empresa/Visibilidad evalúo la información que puedes encontrar del restaurante en Internet y que es el primer paso que das cuando quieres ir a un local y no lo conoces. Busco, entre otras cosas, si tiene perfil en las principales redes sociales y webs de restaurantes (Facebook, Twitter, Tripadvisor, Yelp, Google+, etc.). A estos datos le doy un peso en la nota general del 5%.

Así, como ejemplo, en el último artículo sobre la opinión de un restaurante que publiqué ayer (Restaurante El Pescador en Alicante) las notas antes de ponderarlas daban una media de un 6 empujada hacia arriba por la buena calidad del servicio y del local. Una vez ponderara, y por la importancia del apartado “Cocina”, la nota le baja al 5’2. Más real y aproximada a la experiencia vivida.

Como todo en este mundo de la opinión, es interpretable y, seguramente, tú le darías más importancia a un apartado que yo le doy poca. Es normal. Pero me encantaría entrar en el debate. Como siempre, puedes dejarme un comentario a través de esta entrada o por Twitter en [follow id=”@felixcardona” ] o en la página de Facebook del blog La Gastroteca De Félix. Como siempre, gracias por estar y por participar.

3 Comentarios

  1. Fernando

    Hola Felix,

    No se si realmente es un tema popular para tener muchos comentarios, pero como me he peleado con el te doy mi opinión.

    Lo primero es decirte que si, que es muy subjetivo, incluso intentando aplicar un método más o menos matemático no está exento de una dosis enorme de subjetividad.

    Por lo demás todos los conceptos que añadas a tu hoja y les des o le quites peso, tendras un monton de buenas razones para ello y también otro montón para cambiarlo

    La primera muestra de subjetividad es que tu concepto de redes sociales yo jamas lo usuaria, porque para mí (Fernando) como usuario, eso no tiene ningún valor, con una página web donde está la carta de comida y de vinos tengo bastante.

    Y en el lado contrario, no haces referencia a la bodega que para mi es esencial ya que no soy de cerveza y tanto las referencias en distintos vinos, los precios del mismo y su servicio, son (insisto, para mí) muy importantes.

    Asi podria enumerar otras cosas como el ruido (que a mi personalmente me molesta mucho) o incluso el parking.

    Por otro lado yo empece como tu, con una hoja excel (que te puedo pasar) con pesos, puntos etc. Al final me sentía como un profesor de universidad puntuando alumnos en un examen y la verdad es que no me sentía con la capacidad moral de hacer un ranking que se decidía por décimas….

    Con ello me decidí por el sistema de 5 iconos, de fácil comprensión para los usuarios (aunque no se si lo he logrado) y basado únicamente en la comida y donde el resto es solo información complementaria. Asi:
    menos de tres “tenedores”. No vayas, no merece la pena ni que yo escriba ni que tu pierdas tu tiempo leyendolo.
    tres tenedores. “Esta bien”, puedes ir, no te sorprenderá, pero será correcto.
    cuatro tenedores. “Merece la pena conocerlo”. El sitio tiene algo especial y si eres aficionado debes conocerlo.
    cinco tenedores. “No dejes de ir”.

    Esa ha sido mi evolución, de vez en cuando la pongo en causa pero me da más satisfacciones que sensaciones de “que injusticia” ya que al final los sitios se mueven en rangos y de estos no tengo tantas dudas. Al final igual de subjetivo que la Excel pero me siento mejor 🙂

    Saludos
    Fernando

    Responder
    • Félix

      Hola Fernando:
      Efectivamente, nos movemos en el mundo de la opinión, así que subjetividad 100%.
      Respecto al resto, intento contestarte, aunque estoy bastante de acuerdo en todas tus valoraciones. Quizá yo esté en una etapa que tú ya pasaste. Ya te contaré y verás hacia dónde va mi deriva.
      Valoro los vinos pero, de momento, de forma algo más “privada” y no entro en el detalle de la carta en mis artículos, aunque sí lo tengo en cuenta en mi “excel”, con varios apartados.
      Yo también tengo hecho una clasificación como la tuya que, a partir de la nota final, la encuadra en un comentario que define como resumen el restaurante. Pero estoy dándole todavía una vuelta, sobre todo en cómo introducirla en el blog.
      Como te decía antes, no paro (paramos) de evolucionar. Ahora estoy en este punto, ya veremos dónde acabo 😉
      Muchas gracias por tu opinión como siempre.
      Un saludo.

      Responder
  2. Fernando

    Ánimo con esos cambios y como bien dices, lo ire viendo 😉

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