Restaurante Bistrot de Llevant en Alicante

Hace unos días volví al local que era el antiguo restaurante La Marmita, ahora totalmente trasformado en el Restaurante Bistrot de Llevant en Alicante, en la calle Díaz Moreu 49. Y digo totalmente transformado porque de la oscuridad y penumbra que había en el antiguo restaurante, ahora todo son detalles cuidados y ambientación perfecta, con buena iluminación y ambiente muy acogedor (salvo que en el cartel de fuera sigue poniendo “La marmita”…). Es como estar en una casa particular donde las distintas habitaciones dejan espacio a las mesas, todo decorado con cuadros, algún mueble antiguo y botelleros de madera. Las mesas, por lo menos en la que estuvimos, simulando estar hechas con cajas de vino. Original y diferente. En cuanto al ambiente y decoración, ni un pero, perfecta.

Sí quería hacer un apunte sobre la información que aparece en su página de Facebook, ya que hablan de “bistrot chic en versión mediterránea, con cocina de mercado y productos locales de calidad”. Quitando lo rimbombante de la primera parte, me centro en el último punto, ya que no puedo estar más en desacuerdo, y os animo a seguir leyendo y ver cuántos productos locales encontráis.

La carta es bastante escueta, dividida en 7 entrantes, 5 platos principales y 4 postres, complementada con una parte de “sugerencias” que el día que fuimos estaba compuesta de 6 platos y un par de postres. Desconozco si estas sugerencias cambian a menudo o no. Decidimos pedir varios platos al centro, para probar el mayor número posible.

Restaurante Bistrot de Llevant en AlicanteEmpezamos  con unas samosas de ternera y salsa picante, que son unos triangulos de masa brick (tipo empanadilla) rellenos de ternera y acompañados de un vasito de salsa picante. Bastante buenos y sabrosos, sin quedar aceitosos que creo que es la dificultad de este tipo de platos. La salsa correcta y bien picante.

Continuamos con una selección de quesos franceses, pidiendo el plato grande ya que éramos 8 personas, pero tuvieron que traer otro más ya que era bastante escaso. En ningún momento explican ni el tipo de queso ni el orden para comerlos, lo que hace que el plato pierda todo su encanto. Una pena que el servicio no fuera bueno porque los quesos eran realmente espectaculares.

En tercer lugar pedimos el confit de pato y patatas salteadas con ajo y perejil, que me pareció un plato bastante pobre, tanto en el tratamiento a los ingredientes como en la presentación. El confit de pato, poco trabajado, daba la sensación que estaba sacado del sobre donde te lo venden envasado al vacío en cualquier gran superficie. De buena calidad, no aportaba nada adicional. Tampoco acompañaba nada la guarnición, unas simples patatas salteadas. Un plato triste.

En cuanto al tartare de ternera, patatas fritas caseras y ensalada mezclum estaba bastante bien de sabor, con la carne cortada a cuchillo pero con desgana, con unos trozos realmente grandes para mi gusto. De nuevo, un acompañamiento triste con patatas fritas y un simple mezclum de ensalada de bolsa.

Restaurante Bistrot de Llevant en AlicantePara mí el mejor plato de la noche fue la carrillera de cerdo, puré de zanahoria y anís, salsa de miel y soja. La carne tierna aunque un pelín seca, le hacía más falta el acompañamiento de la salsa del que debería. Esta salsa estaba buena, pero no se notaba demasiado la soja. En cuanto al puré de zanahoria, realmente bueno, junto a la potencia de la carne, le daba el toque de dulzor perfecto. Muy recomendable.

El huevo salsa Meurette (vino tinto, cintas de bacon, champiñones, cebolla y picatostes) venía muy bien presentado en un tarro con tapa de rosca, original, en cuyo interior se veía el huevo cocido a baja temperatura (quizá algo pasado de cocción ya que la yema no estaba líquida completamente) y un acompañamiento muy bueno, a base de vino (algo subido de sabor) y trozos de champiñones y pequeñas cebollitas. Los picatostes no se notaban ya que se habían reblandecido casi completamente con el calor de la salsa.  Plato interesante si eres amante de los huevos poché y similares.

En cuanto a los postres, los que me conocéis ya sabéis que si hay torrijas, es difícil que me resista, así que esta vez, aunque la llamaban pain perdu con helado de vainilla, no dejaban de ser unas torrijas. De sabor buenas, pero secas hasta decir basta. Las salvaban acompañarlas del helado de vainilla, que tampoco era para tirar cohetes. Realmente bueno estaba el arroz con leche, perfecto de cocción y con buen equilibrio entre la leche y el arroz, sin quedar ni muy espeso ni muy líquido. Alguien pidió también el fondant de chocolate con helado de vainilla que no llegué  a probar.

El servicio fue bueno en todo momento, atento y agradable, aconsejando sobre platos a pedir, lo que siempre se agradece. Todo lo acompañamos de un par de botellas de vino tinto Toscar, un monastrell crianza de 2011 de Bodegas Salvador Poveda. Un vino realmente interesante que acompañó muy bien toda la cena. Además, unos vermut de aperitivo y alguna cerveza y agua. La cuenta final quedó en 26€ por cabeza. Para lo comido, que no fue muy abundante, quizá algo caro (a pesar de las dos botellas de vino).

Mi conclusión es que quizá sea un sitio para comer un plato principal con algún entrante que platos a compartir. Además, creo que deberían definir exactamente lo que quieren ser. Si quieren ser un restaurante francés, deben darle una vuelta a los platos, tanto en elaboración como en presentación. Si quieren ser, como comentaba al principio, un restaurante donde se da cocina de mercado y producto local, deben re-diseñar completamente la carta, ya que producto local sólo se encuentra en un par de platos.

Ambiente: 9

Servicio: 7

Cocina: 5

Postre: 5

Relación calidad-precio: 5

Nota media: 6,2

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2 Comentarios

  1. Bistrot de LLevant

    Por supuesto, y agradecemos el voto de confianza. Aún así, y como se ha iniciado un pequeño debate, nos gustaría poder puntualizar algunos detalles, también desde el respeto y visión constructiva. La carta fija, y que variará con las estaciones y sus productos, es escueta, y la asumimos como tal, porque una carta con platos caseros y productos de calidad no puede ser extensa. Es sencillamente incompatible, salvo para aquellos establecimientos que trabajen con congelados o con mucha rotación de clientes. Ni es nuestra política ni lo será. Independientemente de la especialidad de nuestra carta (concretamente del Sudoeste francés) también reivindicamos nuestra cocina de mercado y de productos locales, ya que a excepción de ciertos elementos más difíciles de encontrar como el pato, los patés caseros y los quesos franceses, todos nuestros productos provienen del mercado central. La cocina de mercado no es una especialidad, sino una manera de hacer: cocina en la que cada día se utilizan las mejores materias primas encontradas en el mercado, frutas, verduras, carnes y pescados de calidad. Y lo que nosotros hacemos es cocina de mercado, independientemente de si los platos finales responden a recetas francesas o españolas. La carta fija “escueta” viene acompañada cada fin de semana por una carta de sugerencias, muy distintas y siempre en función de los productos que se destacan en el mercado central y según la inspiración del chef. Nuestro lema es: Bistrot de LLevant: cuisine française et d’ailleurs. Creo que no se puede negar el carácter de la carta. Pero para no cerrarnos en banda, apostamos por una carta de sugerencias más abierta e internacional con la que aportar más colores a nuestra carta fija. Nuestras recetas son sencillas (también en la presentación), porque la cocina francesa no tiene porque ser necesariamente rebuscada o rimbombante. Bien al contrario, somos un bistrot, y eso queremos ser: sencillez, calidad en los productos, carta fija de clásicos, una pizarra de sugerencias cambiantes y llamativas, un lugar de ambiente agradable, sin pretensiones, sólo una, la de vender felicidad y que nuestros clientes pasen un momento especial.
    Respeto al planteamiento de nuestros platos, pues sí, están concebidos para ser consumidos como entrante y plato. Es raro ver un bistrot en el que los platos se compartan en el centro de la mesa. No es la filosofía. Pero encantados como estamos de ver clientes dispuestos a probar todo lo que nuestra carta propone accedemos sin problemas a que la misma sea degustada a la “española”. Una persona que pida una entrada y un plato, se queda más que satisfecha, e incluyendo bebida y postre el cubierto medio es de unos 25 euros. No es un tipo de cocina ni de productos planteada para el consumo “a compartir”, pero nos adaptamos a los gustos de nuestros visitantes si ese es su deseo.
    Hay otros comentarios que nos han dolido mucho más. Pero tomaremos nota y lucharemos por mejorar. Félix nos visitó a la semana y media de abrir nuestras puertas al público. Estamos en pleno rodaje, y aunque las felicitaciones y cumplidos (espero sinceros) son la norma, críticas exhaustivas como ésta nos entristecen en un sentido: nos estamos dejando la piel y la vida en un proyecto en el que estamos poniendo toda nuestra pasión, y en esta valoración, por desgracia, no se palpa. Críticas como ésta en un inicio, pueden ser letales y ésta resulta ser la única referencia de nuestro negocio en internet. Una pena.
    Gracias por iniciar el debate y esperamos poder recibiros en una próxima ocasión, como se dice por la tierra: más y mejor! Saludos.

    Responder
    • Félix

      Ante todo, gracias por entrar a debatir las objeciones que tengo sobre vuestro local. Es un punto que me gusta mucho (y que se ve muy poco) en restaurantes.

      Os animo a leer otras opiniones que he ido escribiendo en mi blog, sobre todo las que tengan notas más bajas. Veréis como todas mis críticas/opiniones son desde el respeto y razonadas. Siempre buscando que se corrijan cosas que, para mí, son errores. Nada me duele más que ver cerrar un local porque, en el fondo y en la mayoría de los casos, nadie les ha hecho ver sus fallos y la razón de la pérdida de clientes.

      Una vez dicho esto, paso a aclarar algún punto en el que quizá no me he explicado bien. En primer lugar, soy totalmente partidario de las cartas cortas y dinámicas. Las cartas extensas que nunca cambian me parecen, además de poco operativas, un error. En vuestro caso, quise plasmarlo como una virtud. Con el desconocimiento, como puse, sobre si las sugerencias las cambiáis a menudo o no. Aclarado este tema, me alegro que sea una carta que vería y no se queda estancada.

      En segundo lugar, la clasificación de “cocina de mercado y producto local” siempre la he entendido como una cocina basada en el producto fresco y la tradición local. Está claro que si compráis el producto en el Mercado Central, la cocina es de mercado. Es poco discutible. Pero vuestra carta está muy lejos de incorporar producto local, salvo la granada y una de las ensaladas (hablo de memoria). Está claro que ser un bistrot francés es una opción muy válida (además de escasa en esta zona), pero no veo el producto local por ningún sitio, por lo que la definición me parece poco apropiada.

      En cuanto al planteamiento de la carta (entrante y plato), quizá debería ser el consejo que debéis dar a la hora de atender la mesa. Por inercia cuando los amigos salimos en grupo y más en esta zona, pedimos platos a compartir. Pero en la diferencia está el éxito y bien explicado el concepto que buscáis, es la mejor opción como decís para disfrutar de una buena comida/cena al mismo precio que la opción de platos al centro.

      Por último, no sé qué comentarios os han dolido más. Como decía al principio, ninguno ha buscado ese efecto (ni mucho menos de “ser letales”). Yo sí que vi otra opinión sobre el restaurante en el grupo “Comer y beber en Alicante” en Facebook, previa a la mía, y siendo mucho más positiva. Aunque sí sería interesante que animarais a la gente que os visita (y una vez sabéis su opinión tras el servicio) que participara en estos grupos u otras redes sociales.

      En resumen, un placer tener este debate con vosotros y dispuesto a participar, colaborar y opinar en cualquier cosa que estiméis oportuna. Siempre encontraréis en mí respeto, educación y, sobre todo, mucha sinceridad (como la habéis tenido vosotros).

      Gracias y un saludo.

      Responder

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