Cata de Vins del Comtat en Arte Ibérico en Elche

El pasado martes nos acercamos a una cata que organizaba Arte Ibérico y Vins del Comtat, en el local del primero, en el que por 25€ por persona pudimos disfrutar de toda una degustación de 8 vinos de esta bodega de Cocentaina (Alicante), comentada y explicada de forma espectacular por David Carbonell.

La idea era hacer un recorrido por los vinos más representativos de la bodega, acompañándolas con distintas tapas elaboradas por este local que, cada vez que voy, me gusta más (ver artículo que escribí aquí).

Así, empezamos por todo lo alto, maridando un “Cristal·li”, vino moscatel dulce realmente espectacular (si no lo habéis probado, hacedlo), acompañado de tostas de hueva y mojama. Sobre el papel puede parecer una idea arriesgada, pero esa contraposición de sabores dulce-salado tiene su lógica, ya que el dulce ayuda a limpiar el paladar de sabores tan potentes como el de la hueva. Un maridaje muy interesante que os recomiendo probar.

En segundo lugar maridamos el blanco “Verdeval” con patatas San Nicasio y mejillones en escabeche. De nuevo un vino blanco seco muy persistente en boca que ayuda a limpiar la potencia de sabor de los mejillones.

Tras esto llegaba una de las particularidades de esta bodega. El vino blanco “Viogner” acompañado de coca de mollitas y sardinillas. Un vino blanco nada común, ya que es el resultado de unas cepas plantadas por la bodega allá por el 2006, de manera experimental, y que han acabado dando un vino realmente espectacular. Con una graduación baja (12’5º) pero muy complejo en boca.

Este vino dio paso a los tintos. Como nos explicó David Carbonell, se debe acompañar los platos grasos con tintos robustos, por lo que de los cuatro tintos a probar con sus tapas, evolucionaríamos de menos grasa a más grasa, acompañados de tintos cada vez más complejos.

Así, empezamos por un “Santa Bárbara” maridado con delicias de sobrasada y miel. Un vino sencillo, fácil de beber y bastante suave. Lo suficiente para acompañar muy bien la combinación de sobrasada y miel.

En segundo lugar probamos un “Penya Cadiella” con una selección de ibéricos de bellota (salchichón y chorizo) con pan de cristal. Un vino con más cuerpo para aguantar la potencia de los embutidos.

Tras este llegaba su hermano mayor, el “Penya Cadiella Selecció” maridado con pétalos al horno con foie de pato. Un vino con 14 meses en barrica y una persistencia en boca brutal. Acompañamiento perfecto enfrentarse a la potencia grasa del foie.

Y como último tinto presentaron el “Montcabrer” acompañado de jamón Ibérico D.O. Guijuelo y queso de oveja. Vino elaborado con la uva de las mismas viñas desde hace 35 años, viñas que como nos explicó David, tras todo ese tiempo, “se tranquilizan” dando año tras año la misma carga de uva con el punto de madurez perfecto.

Y todo terminó con un tinto dulce, el “Maigmó”, acompañado de dulces caseros (distintas pastas de té). Un vino dulce potente, con aromas a granada y miel muy interesantes. Un vino para hacer una sobremesa tranquila.

Una gran cata que repiten de forma periódica (podéis ver cuándo se hacen en su página de Facebook). Donde comes de sobra y bebes todo lo que quieres, llegando incluso a rechazar alguna copa. Estaré atento a próximas actividades que hagan porque me parece una iniciativa interesante (esperando la siguiente de cervezas 😉 ).

P.D.: Un apunte que creo que deben tener en cuenta. La puntualidad es algo que a mí me parece imprescindible. Denota educación y respeto al cliente que va a disfrutar del evento. No puede ser que anuncien el inicio a las 21h y empiece a las 21:45h. Detalle que no enturbia la gran noche que pasé, pero que estaba en la obligación de decirlo.

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