Gracias a TopChef todos van conociendo a Angel León, el conocido como “chef del mar” https://twitter.com/chefdelmar, porque su carta del restaurante Aponiente está basada totalmente en pescados. Una de las cabezas visibles de la campaña “Ni un pez por la borda” que ya comenté aquí en el blog. Ahora esa idea evoluciona y da un paso más para poder darle una utilidad “palpable” a las toneladas y toneladas de pescado que se tiran por la borda al no tener un valor comercial conocido o por estar fuera de los cupos de pesca. Esta evolución se llama  “Peces para el banco”.

Con esta iniciativa, presentada por Angel León en el pasado Congreso Gastronómika 2013, se pretende llegar a acuerdos con las cofradías de pescadores para que no tiren al mar, muertos o moribundos, el pescado de descarte y que, una vez llevado a puerto, se pueda donar a bancos de alimentos y que puedan llegar también a comedores sociales. La iniciativa va a empezar en Almería, donde se espera recuperar 2.000 kilos de pescado. No estaría de más que, en el programa TopChef, se nombrara esta iniciativa junto a la donación que hacen de los ingredientes no usados en cada prueba (aunque esto es imposible, ya que los programas ya están grabados).

Como dato realmente escalofriante, en el Congreso, Angel León también afirmó que cada día en España se tiran al mar 30 toneladas de pescado… Increíble. ¿Cuánta gente puede comer al día con esa cantidad?

Este pescado, sin un valor económico que sea hoy en día representativo (aunque lo tiene), sí que tiene un gran valor gastronómico y nutritivo. En este sentido, en el tercer episodio de TopChef de Antena3, se pudo apreciar la capacidad y recorrido que tienen este tipo de pescados en la cocina (incluso en la alta cocina). Así, a los concursantes, se les planteó una prueba con distintos pescados de este tipo, muchos bastante conocidos como la llisa, la breca, la oblada, la herrera o la salpa. Distintas preparaciones, todas ellas espectaculares, que sirven como ejemplo del buen uso que se les puede dar a estos pescados. No sólo hay atún, bacalao, merluza o salmón… Y el principal ejemplo del uso de estos tipos de pescados “humildes” como él los califica, es Angel León, donde en su restaurante Aponiente hace innumerables recetas con ellos. Como bien dice, “la pesca selectiva no existe y el problema es que no sabemos aceptar el mar tal y como es”. Es inevitable que para capturar unos peces, hay que matar otros. El problema es cuando no sacamos ningún provecho de “esos otros”.

Seguiré esta campaña, ya que me parece que, unida a la de “Ni un pez por la borda”, es importantísima tanto en el plano económico como a nivel de sostenibilidad de la pesca que, conforme están nuestros mares, no está de más empezar a planteárnoslo seriamente. Además, como indica Angel León: “mientras la gente siga pidiendo merluza y bacalao, va a seguir habiendo descartes”, por lo que el trabajo empieza desde cada uno de nosotros.

Desde aquí, como hizo Ángel León en el congreso Gastronómika en San Sebastián, haría un llamamiento para que se empiecen a cocinar este tipo de pescado. Me encantaría encontrarme menús y platos en restaurantes con pescados de descarte, con llisa o herrera por ejemplo que, además de aprovechar estas capturas, haría que los platos de pescado en los restaurantes bajaran mucho de precio. Puede ser un reto y una oportunidad para muchos establecimientos. Reto por crear recetas nuevas y oportunidad por tener en carta algo distinto al resto. Yo voy a empezar a buscarlos.

Así que todo mi apoyo y admiración a Ángel León y a toda la gente que va a trabajar con él para llevar a buen puerto esta iniciativa. Con la que está cayendo, me parece imprescindible seguirla y participar en ella.