Receta: Pan tostado - La Gastroteca de Félix

Supongo que lo primero que se te ha pasado por la cabeza cuando has visto el título del post es: “a este tío se le ha ido la pinza, ¿va a explicar cómo hace el pan tostado?”. Pues sí, se me ha ido la pinza y os voy a enseñar cómo hago yo el pan tostado para acompañar una cena en casa.

También tengo que decir que esta entrada del blog es por aclamación popular, casi todo el que ha ido a cenar a casa y lo ha probado ahora me dice que explique cómo lo hago. Es más, un día que me pasé más de cinco horas preparando una cena, mi mejor amigo me dijo que lo mejor había sido este pan. Por descontado que no lo tiré a la calle porque es quien es… pero ganas y cachondeo desde aquel día tengo de sobra…

Ingredientes:

  • Pan. Estaba claro… El mejor que he probado para esta receta es el pan de leche que venden en Mercadona (el de panadería, no el dulce). Va en unas bolsitas de tres panecillos.
  • Aceite de oliva.
  • Sal.

En primer lugar debes partir cada panecillo por la mitad, como si fueras a hacer bocadillos. Los pones con la parte de la molla hacia arriba en una rejilla de horno (interesa que el calor les dé por ambas caras con la misma intensidad). A continuación los impregnas bien de aceite, de forma generosa, para que empape el pan sin que llegue a chorrear. Tras esto se le pone sal.

La idea principal es conseguir una mezcla entre tostado y secado. Para esto, empezamos con el horno a 150º y, cuando el pan empiece a coger color, se baja a 100º y se deja media hora. Luego volvemos a subir a 150º hasta que coja un color tostado más intenso. Y se vuelve a bajar a 100º. La idea es jugar con la temperatura del horno para que el pan se tueste igual por fuera que por dentro, sin que el interior del pan quede duro. Todo este proceso dura algo más de hora y media.

Se consiguen diferentes resultados si juegas con distintos tipos de aceite o de sal (aceites aromatizados, por ejemplo). Y se le puede dar un toque con alguna hierba aromática en la parte final del tostado (como orégano).

Lo mejor de este pan es que dura bastante tiempo, perfectamente dos semanas, si lo guardas en un bote de cristal cerrado.

En definitiva, sencillez. Y como siempre, si se te ocurre alguna variante o sugerencia me la cuentas. Espero que no me vuelvan a decir que es lo mejor que hago… 😉