Ahora que dejamos el verano atrás, empieza a apetecer algún plato de cuchara. Este que os explico hoy es el primero que he hecho este año. Se trata de un arroz caldoso sencillo y barato, porque no tenemos que tener un cuidado especial con la cantidad de caldo respecto al arroz, no hace falta una medida exacta (siempre teniendo ciertas referencias, claro) y los ingredientes son muy accesibles.

Este arroz tiene una base de carne (conejo y costilla de cerdo) que se puede variar de la forma que se quiera, bien cambiando alguno de las dos carnes y añadiendo otra, por ejemplo pollo. También queda muy bien sólo con cerdo y setas. En cuanto a la verdura, también admite cualquier cambio. Se le puede poner guisantes, alcachofas, judías, etc. Es decir, partiendo de la base que os explico, es un arroz abierto a muchas variaciones.

Ingredientes para 6 personas:

  • Arroz
  • 2 tomates maduros
  • 1 diente de ajo grande
  • 1 conejo troceado
  • 18 trozos de costilla de cerdo troceada (3 por persona más o menos)
  • Una bandeja de setas (yo las puse de cultivo, al no haber todavía setas de temporada)
  • Aceite de oliva, sal y agua.

En primer lugar, salamos los trozos de conejo y la costilla de cerdo. En una olla ponemos aceite a calentar y ponemos toda la carne a freir. Este punto es bastante importante para darle el sabor al caldo. Debe estar la carne bastante sofrita, que coja un color marrón intenso. Hay que hacerlo sin prisas.

Mientras doramos la carne, rallamos los dos tomates y picamos el diente de ajo. Una vez que la carne esté bien dorada, la sacamos y la reservamos. En la misma olla, con el aceite de la carne, sofreimos el ajo picado y, cuando empiecen a tomar color, añadimos el tomate rallado. Lo freimos durante un par de minutos, cuidando que no se nos queme.

A continuación añadimos la carne y cubrimos de agua. Este punto es el más difícil de explicar. ¿Cuánta agua?. No hay que agobiarse, queremos hacer un arroz caldoso, así que mejor pecar por exceso que por defecto. En principio, suelo medir 4-5 cucharones de agua por persona (teniendo en cuenta que pondré aproximadamente un puñado y medio de arroz por comensal). En definitiva, en este arroz para 6, pongo 30 cucharones de agua para hacer el caldo y 9 puñados de arroz.

Retomando los pasos, tenemos la carne, con el sofrito de ajo y tomate, en la olla. Añadimos entonces los 30 cucharones de agua y subimos el fuego para que hierva. Cuando arranque el hervor, habrá que desespumar para quitar las impurezas del caldo.

Una vez que tenemos el caldo limpio e hirviendo, lo dejamos unos 25 minutos con un hervor no muy fuerte, para que no se deshaga la carne.

Mientras se hace el caldo, podemos hacer a la plancha las setas y reservarlas (este punto no es obligatorio, se pueden poner crudas, pero a mí me gustan el sabor que le dan al arroz cuando están hechas fuera del caldo).

Y pasamos a hacer el arroz. Sacamos de la olla del caldo los trozos de carne para el arroz y los ponemos en una paellera honda o en una cazuela bastante ancha. En este punto, podemos hacer una selección de los trozos de conejo a poner en el arroz (por ejemplo, la cabeza que da mucho sabor hay gente que no quiere verla en su plato). Además, te puede gustar el arroz con mucha carne o con menos… Como decía, ponemos la carne en la cazuela y añadimos el arroz. A continuación vamos cubriendo con el caldo.

Lo que yo hago es poner 3/4 partes del caldo con el arroz directamente y el resto reservarlo en la olla manteniéndole el hervor, para ir añadiéndole conforme vaya pidiendo el arroz (y dependiendo cómo quieras terminarlo, más caldoso o más meloso). Le levantamos el hervor y lo mantenemos suave durante 16 minutos si te gusta el grano más enterito, un poco más si te gusta más hecho. Lo movemos suavemente cada 4-5 minutos para distribuir bien el arroz y la carne.

Si has hecho las setas antes, cuando lleve 10 minutos el arroz, añades las setas. Si no las has hecho, desde el principio deben estar con el arroz para que se hagan y suelten sabor. Además, cuando lleve esos 10 minutos, se le puede añadir alguna ramita de romero, tomillo, etc. que le dé un toque “campero” al arroz.

Y en poco más de 15 minutos tendremos el arroz hecho.

En resumen, un arroz sencillo para días de frío, que admite muchas variaciones con lo que tengamos por la nevera. Espero que os haya gustado, que lo hagáis y que me contéis qué toque le podéis dar vosotros.