DE QUÉ HABLO CUANDO HABLO DE RESTAURANTES

Cuando empecé a opinar sobre los restaurantes que visitaba quise ponerles una puntuación que sirviera de referencia para clasificarlos o para saber qué puntos tienen más fuertes o más flojos. Simplemente es poner cifras a mi opinión totalmente subjetiva. Una ayuda también para que, de un vistazo, puedas ver un resumen de lo que me ha parecido un restaurante. En su momento escribí el primer artículo “De qué hablo cuando hablo de restaurantes” donde exponía qué miraba y evaluaba en cada apartado de la nota.

Todo evoluciona y siempre busco perfeccionar lo que hago, así que después de darle muchas vueltas (y gracias a mi hermano que fue quien me ha ayudado a desarrollar la parte “técnica” de la idea) he decidido cambiar la forma de evaluar y, sobre todo, ponderar la nota de cada apartado. Está claro que no es igual de importante la composición o calidad del local o lo que comes. Así como que no es lo mismo la calidad de la comida completa o la de los postres. Hay que darle a cada apartado su peso específico para tener una imagen lo más aproximada a la realidad.

Así, he decidido dividir la nota en varios apartados, que son: Empresa/Visibilidad, Ambiente/Instalaciones, Cocina (dividida en platos generales y postre), Servicio y Relación Calidad/Precio. Y me gustaría explicar qué miro en cada uno de ellos (os garantizo que tengo un Excel con un desglose de cada cosa… muy friki todo jejeje).

En el apartado Empresa/Visibilidad evalúo la información que puedes encontrar del restaurante en Internet y que es el primer paso que das cuando quieres ir a un local y no lo conoces. Busco, entre otras cosas, si tiene perfil en las principales redes sociales y webs de restaurantes (Facebook, Twitter, Tripadvisor, Yelp, Google+, etc.). A estos datos le doy un peso en la nota general del 5%.

En la parte de Ambiente/Instalaciones hago un análisis más “físico” del local, tanto en el exterior como en el interior. En la parte de fuera más enfocado a lo visible y bien cuidado que está el sitio, mientras que en el interior busco más los detalles de confort, comodidad de las mesas, limpieza, etc. A esta parte le doy un peso del 10% en la nota final.

En tercer lugar llegamos a la parte más importante, la cocina, que divido en dos partes: por un lado los platos generales que podemos encontrar en la carta (su calidad, presentación, tamaño de las raciones, etc.); y por otro lado los postres (su calidad, cantidad, precio, diversidad en la carta, etc.). En total, este apartado tiene un valor del 50% de la nota (no puede ser de otra forma, vamos a comer y a comer lo mejor posible). Pero dentro de ese 50%, la carta en general tiene un peso del 70% y los postres un 30%. Sin desmerecer al postre, creo que el resto de la comida debe tener más importancia (aunque un mal postre te hunde una buena comida).

En cuarto lugar puntúo el Servicio, tanto la atención de los camareros, como la velocidad en el servicio, así como el trato recibido o el conocimiento que tienen del producto. Es un apartado muy complejo con muchas cosas que observar y al que le doy un peso en la nota final del 20%.

Y por último la valoración más subjetiva de todas, la Relación Calidad/Precio, donde observo si lo pagado corresponde con la calidad recibida y, lo que es casi más importante, la relación precio/placer, es decir, ¿para lo que he pagado recordaré la comida? Creo que es un punto muy importante esa sensación con la que sales del restaurante, así que le he dado un 15% en la nota final.

Como todo en este mundo de la opinión, es interpretable y, seguramente, tú le darías más importancia a un apartado que yo le doy poca. Es normal. Pero me encantaría entrar en el debate. Como siempre, puedes dejarme un comentario a través de esta entrada o por Twitter en [follow id=”@felixcardona” ] o en la página de Facebook del blog La Gastroteca De Félix. Como siempre, gracias por estar y por participar.