Para mí una barra tiene que tener ciertas características básicas: un materias prima de calidad, unas elaboraciones sencillas y un servicio ágil. En la barra de El Chaflán de Luceros las tienen todas, además de una ubicación privilegiada en la plaza más conocida de Alicante (plaza de Luceros 4).

Hoy no me lío en descripciones ni en contar platos de forma exhaustiva. Voy a hacer artículo de barra, sencillo y rápido, para que tengas ganas de ir a tomar una cerveza y probar algo de lo que te cuento.

Imprescindible la tabla de quesos, magníficamente presentada en el plato y con una variedad que muchos restaurantes quisieran. También calidad. La única pega es que no te cuentan lo que comes, por lo que puedes tener aproximaciones a quesos que conoces, pero como no seas muy experto (que no es mi caso), no acabas de saber bien qué estás disfrutando.

La ensalada de tomate con salazones se encuadra perfectamente en el apartado de ingredientes de calidad. Tomate espectacular acompañado de mojama, hueva, bonito y pericana. Simplemente con un poco de aceite. No le hacía falta nada más.

Los huevos con patatas y jamón podía ser el plato más elaborado (sin tener en cuenta el postre). Este plato me tiene un poco cansado porque suelo pedirlo mucho, pero cuando está bien hecho te reencuentras con él. Patatas muy bien fritas, más bien confitadas, pero nada aceitosas. Huevo perfectamente cocido, con la clara hecha y la yema cruda. Y un jamón de calidad puesto cuando más caliente está el resto, pera que se funda la grasa. Ni un pero.

Por último, un postre de “Ferrero Roché”, una bola de chocolate, con más chocolate por dentro, sobre una base de chocolate caliente. Mucho chocolate. Potente, pero nada pesado. Es cierto que el sabor al famoso bombón te llegaba de vez en cuando, no en cada cucharada, ya que estaba concentrado en la parte central, pero las perlas con “peta zetas” hacía que estuvieras entretenido mientras buscabas. Muy buen postre.

Acompañado de varias cervezas y un par de copas de vino blanco, salimos a 26 euros por cabeza. No es barato para una comida de barra, pero la calidad de los productos bien lo vale. Se paga a gusto y sin problema.

Local muy recomendable para picar algo rápido o para disfrutar sin prisas de una barra de calidad. Visita imprescindible en pleno centro de Alicante.