Hay menús que te confirman que quien quiere hacer bien las cosas, las puede hacer. Sólo es cuestión de ponerle un poco de interés y ganas. Con estas dos premisas, puedes hacer las cosas muy bien. Como en el restaurante Els Tomassets de Dénia. Un menú del día por 16€ sin bebida, de una calidad más que notable.

Un local en plena calle Loreto (carrer de Loreto 35), centro gastronómico de una de las capitales de la Marina Alta alicantina, donde hay una oferta de restaurantes realmente interesante. Por referencias acabé en éste y creo que no me equivoqué. Un interior moderno, amplio, con diferentes espacios, con mucha madera aportando calidez. Una gran vitrina acristalada, con fruta y verdura fresca, da paso a un patio cerrado dominado por la piedra, donde comimos, con el techo cubierto con una lona y una salida a través de una reja acristalada a una calle lateral. Espacio bien pensado y aclimatado para todo el año con estufas.

En el menú sólo había que elegir el principal, decantándonos los 7 comensales por el arroz caldoso de verduras y sepia. Empezamos con un pan acompañado de alioli y tomate rallado, como no podía ser de otra forma. Un plato con embutido y espencat hizo que la comida empezara potente.

Una ensalada completa con tomate, varios tipos de oliva, lechuga, cebolla, tacos de queso y piparras daba paso a los entrantes principales. Empezamos con un par de gambas a la plancha por cabeza, algo insulsas pero bien hechas, no se puede pedir más a este precio. Seguimos con una buena cazuela de mejillones al vapor, sabrosos, perfectamente cocidos y todos abiertos. Y acabamos los aperitivos con un magnífico pescadito frito, nada aceitoso, de los que te comes espinas y cabezas, sabroso y fresco. Todo un conjunto de aperitivos de buena calidad y perfectamente cocinados.

Llegamos al plato principal, un arroz caldoso de sepia y verduras servido en una enorme olla de hierro fundido. Éramos 7 pero podíamos haber comido 10. Gran cantidad. Arroz sabroso, en su punto perfecto de cocción y con abundante verdura (coliflor, brócoli, pimiento verde y rojo, judías). Son esos arroces que gracias al recipiente y a lo bien hechos que están, van ganando conforme pasa el tiempo. Se dejan en la olla, se van trabando, volviéndose melosos y concentrando el sabor. Muy bueno.

Para acabar, de postre, hojaldre con una bola de helado de turrón. Postre sencillo, para pringarse las manos por el sirope que tenía por encima (y que no le hacía falta), difícil de compartir, pero que te recuerda a los bollos con helado de toda la vida. Buena calidad del turrón y el hojaldre crujiente. Buen final de comida.

El servicio fue rápido en los aperitivos y sin prisas en los postres y la sobremesa, como debe ser. Había tertulia y en ningún momento nos sentimos incómodos, aunque se nos hicieron casi las 6 de la tarde sentados. Siempre con una sonrisa a pesar de ser los últimos en irnos y pedir la consiguiente foto de grupo al camarero. Una buena cantidad de cervezas por cabeza, además de unos chupitos tras el postre, dejaron la cuenta en unos magníficos 23€ por cabeza. Para lo comido y bebido, un precio espectacular.

Puntuación: 

(AQUÍ LA EXPLICACIÓN DE LAS CATEGORÍAS)

Visibilidad Empresa: 8,2

Instalaciones/Ambiente: 7,1

Servicio: 7,5

Cocina:

  • General: 7,3
  • Postres: 7,2

Relación Calidad/Precio/Placer: 8,1

Nota media: 7,4