Por fin parece que la cocinera ilicitana Patricia Sanz ha encontrado su sitio. Tras pasar por varios restaurantes en Elche y otros fuera de la capital ilicitana, con poca continuidad en todos ellos, ha tenido que ser algo suyo, con su nombre, lo que le pueda abrir la puerta de la estabilidad. En el local donde antes estaba el restaurante La Marmita Vegana, en la calle Fossar de Elche en pleno barrio del Raval, surge Patricia Sanz Restaurante Atelier.

Local pequeño, alargado, para no más de 25-30 personas, con una decoración donde destacan los colores frescos con una iluminación perfecta. Sin estridencias ni recargamientos que no aporten. Todo sencillo. Lo único que me chirría es la denominación de “atelier”. No la entiendo y no la veo necesaria. Creo que la exclusividad debe ir en otro sentido.

No busques carta, porque no la hay. Poco donde elegir, ya que todo se dirige a través de menús del día entre semana al mediodía y un par de menús degustación para los fines de semana (“experiencia” y “vegetariano”). No es mala idea tener controlada la oferta al principio para que la cosa no se desmadre. Además, así  puedes ofrecer producto del día y un dinamismo que pocos locales tienen. Ojo, no admiten a menores de 15 años. Medida radical que, imagino, se podrá excepcionar si el menor es buen comiente. Pero no es un menú ni un local pensado para niños. Opción que puede ser polémica, pero que estará pensada.

Nosotros nos decantamos por uno de esos menús de fin de semana al ser sábado por la noche: el “menú experiencia”. Gran elección y muy buen nivel. No es barato, pero merece la pena. 35€ sin bebida y 40€ incluyendo tres bebidas por persona. Merece la pena esta segunda opción, sobre todo bebiendo un gran vino alicantino como Laudum de Bocopa, como fue nuestro caso.

Empezamos con un tartar de atún acompañado de una espuma de aguacate y salsa de mango. Plato correcto, aunque este tipo de recetas ya no sorprenden por lo generalizadas que están. Otro pescado le daría un toque diferente. Con la apuesta por el producto local que hace el restaurante, quizá algún pescado de la lonja de Santa Pola sería la mejor opción. El punto ácido/dulce de la salsa de mango acompañaba muy bien el conjunto.

Seguimos con la “alcachofa y gamba”, quizá uno de los mejores platos de la noche. Una crema de alcachofa, potente y sabrosa, acompañada de alcachofas confitadas y gamba prácticamente cruda. Una salsa adicional hecha con las cabezas de las gambas aportaba todo el sabor a mar que tan bien le viene a esta verdura. Plato clásico, pero platazo al fin y al cabo.

La ensalada también era diferente: “tomate, queso y tapenade”. Un tomate pelado, acompañado de una quenel de queso fresco de la Vaquería de Elche y tapenade. Completaba el conjunto un poco de ensalada y unos dados de sardina en salazón, además de una crema con sabor profundo a tomate. Plato fresco y con mucho sabor.

Otro plato fue el “foie, bacalao y manzana”, otro clásico en forma de milhoja, con la manzana caramelizada. Siempre me ha gustado esta mezcla de la grasa del foie, con la acidez de la manzana y el dulzor del caramelo. Aquí, añadiendo unos dados de bacalao, se completaba el conjunto de forma interesante.

Como plato carnívoro, se presentaba el “arroz, ternera y jamón”, un rollito hecho con papel de arroz, relleno de carne de ternera guisada y acompañado de salsa y jamón crujiente. Muy bueno, con sabor a guiso de toda la vida, aunque se quedaba algo seco por la falta de salsa. Quizá presentarlo una salsa más ligera y abundante sería una buena opción.

Antes de empezar con los principales, nos sirvieron un cóctel a base de zumo de granada, vodka y Licor43. Impresionante. El dulzor de los alcoholes mataba la astringencia de la granada, dejando un cóctel para tomar tranquilo y que no cansaba. Todo un acierto salirse del manido sorbete de limón.

Todos los platos eran individuales, lo que se mantenía en el plato principal en el que había que elegir entre “buey, boniato y setas” o “corvina, acelgas y puerro”. Pedimos  los dos para probarlos. La carne realmente buena, aunque no sé por qué la manía de llamar buey a lo que, en un 99% de los casos, no lo es. La calidad del corte de carne y lo bien tratado en la plancha que estaba, admite perfectamente su nombre real (ternera o vaca vieja, según el caso). La crema de boniato con las setas salteadas realmente buenas. La corvina, acompañada de verdura (acelgas y puerro), muy buena de sabor, aunque al pedirla bien hecha se quedaba algo seca. Buen plato con un pescado que me encanta ver en los restaurantes.

Por último, el postre: “torrija, vainilla y dátil”. Una buena torrija acompañada de crema de vainilla, helado de leche y espuma cítrica. Es cierto que me hubiera gustado encontrar más dátil en cada bocado. Lo que no me gustó fue la espuma. Ya he comentado otras veces (y creo que fue también en una torrija), que el ácido no me gusta nada en este tipo de postres. Es una opinión personal, pero no creo que aporte nada. Muy buen postre y de un tamaño correcto, para no saturar demasiado después de tanta comida. 

Torrija, vainilla y dátil

El servicio fue correcto, aunque nervioso. Nervios por el estreno y nervios por la juventud del personal. Lógico. Tienen que echarle decisión y arrojo. Se les ve muy buenas maneras y el trato con el cliente es exquisito. En cuanto cojan soltura y confianza, redondearán con su aportación los platos que salen de la cocina.

En resumen, si no les entran las prisas, saben comunicar y transmitir lo que hacen, es un local que se convertirá en una referencia en Elche. Platos bien presentados usando producto de calidad y, sobre todo, local. Menús equilibrados y bien pensados. Precio correcto para la calidad/cantidad ofrecida. Elche es una plaza muy complicada para este tipo de oferta, pero ya es hora de darle la vuelta a esa situación. Si pulen algún detalle, como afianzar el servicio y mejorar la explicación de la oferta, será complicado tener mesa los fines de semana.

Puntuación:

(AQUÍ LA EXPLICACIÓN DE LAS CATEGORÍAS)

Visibilidad Empresa: 3,5

Instalaciones/Ambiente: 7,7

Servicio: 6,2

Cocina:

  • General: 7,9
  • Postres: 7,2

Relación Calidad/Precio/Placer: 7,5

Nota media: 6,6