No soy de escribir en caliente. Dejo que las cosas maceren en mi cabeza mínimo un par de días para empezar a escribir. Empezar a aporrear el teclado en caliente nunca es bueno. O estás eufórico o estás cabreado. La falta de perspectiva hace que no des una versión real de lo que has vivido.

Esto he hecho, pero aumentando el tiempo, con la cena vivida dentro del tour que hace Cervezas Alhambra y que denomina “Noches Cervezas Alhambra” donde acompañan la degustación de sus cervezas con un menú maridaje. En este caso, el cocinero César Anca puso las recetas y se presentaron junto a Alhambra Especial, Alhambra Reserva 1925 y la nueva Alhambra Roja.

Son eventos complicados. Mucho influencer a quien influenciar. Mucho que perder y poco que ganar. Pero si lo haces bien, impresionas desde el primer momento. El entorno no pudo ser mejor: los Jardines de Abril en Alicante, una antigua casa del siglo XVIII rodeada de jardines centenarios.

Empezamos en la explanada junto al edificio principal (creo que ahora es un museo), con música jazz en directo y una Alhambra especial que acompañó tres aperitivos: una coca amb tonyina, una copita de salmorejo con picadillo de salazones y brote de albahaca y una croqueta de mojama. La coca perfecta desde la sencillez de este plato tan alicantino. La copita de salmorejo también muy buena. Y la croqueta, más floja, ya que la mojama, presentada en forma de bastón, no se podía disfrutar en cada cucharada.

A continuación, pasamos a otra zona de los jardines, bajo una impresionante pérgola, donde ya sentados los 40 invitados en una larga mesa pudimos probar otros cuatro platos más. La crema fría de puerro y coco con hueva de mújol, brotes y aceite de mojama de atún, fue el plato más espectacular de la noche. Fresco, con sabores intensos, encontrándote y sorprendiéndote en cada cucharada con nuevos ingredientes que te llenaban la boca de sabor. El risotto de setas con polvo de atún en salazón, estaba también muy conseguido, con una untuosidad exquisita, pero detrás de la sopa anterior, cualquier plato hubiera quedado mal parado.  El bacalao confitado con crema de queso al romero y anchoas y fideuá verde estaba bueno de sabor, aunque algo pasado y seco el pescado. La fideuá con la salsa de queso, realmente buena. Para comerse un plato. Igual le pasó al solomillo ibérico con holandesa tostada y sal de salazón, algo seco, aunque muy bueno de sabor. Todos estos platos fueron acompañados con la emblemática Alhambra Reserva 1925.

Por último, de postre, la rigotarta, una tarta de lima, galleta y base de chocolate fue la propuesta que pensaron para complementar el sabor de la nueva Alhambra Reserva Roja. Aunque algunos ya habíamos empezado a “jugar” combinándola con algún plato anterior.

Tuve la suerte de sentarme justo enfrente del “beer sommelier” Julio Cerezo, que dirigió de forma magistral la presentación de todas las cervezas. Estar en una mesa con gente como él, que vive su profesión con una pasión que le desborda, hace que aprendas, y mucho, de este mundo. Todo un acierto tenerlo al frente de este tipo de eventos.

Y como decía al principio, este tipo de eventos son para reposarlos en la cabeza y valorarlos en su justa medida. Por un lado, las cervezas ya me tenían ganado antes de ir. Soy “muy de Alhambra” desde hace tiempo. Esta cena hizo reforzar mi convicción partiendo del conocimiento de la historia que hay detrás de estas cervezas granadinas. Por otro lado, creo que el formato de cena en un emplazamiento tan idílico gana en entorno, pero pierde en el plato. Me explico. El gran César Anca, al que admiro, tuvo que hacer virguerías para conseguir un menú notable, pero que podía haber sido sobresaliente si hubiera dispuesto de unas cocinas en condiciones. Mantener caliente un bacalao o un solomillo ibérico durante demasiado tiempo hace que la jugosidad se pierda y desmerezca el plato. Finalmente algo sin importancia, porque sabemos de lo que es capaz. Salió con nota del reto planteado.

En resumen, evento perfectamente organizado, sin un fallo y cumpliendo con lo esperado, con un nivel profesional realmente importante. Justo lo que se busca: reforzar la imagen de una marca y conseguir seguidores que hablen de ella. Tal y como había hecho hasta ahora, seguiré disfrutando de esta gran cerveza.