Entre Urbanova y Arenales del Sol hay escasamente dos kilómetros de distancia. En temas gastronómicos, la distancia es mucho mayor a favor de Urbanova. De momento. Porque desde la pedanía ilicitana cada vez están haciendo las cosas mejor y la distancia se va acortando. Y en ello está poniendo mucho de su parte el restaurante Snipe en Arenales del Sol (Av/ San Bartolomé de Tirajana, 13). Sin duda, un claro ejemplo de adaptación basándose en un producto de primer nivel, una localización inmejorable, una transición entre generaciones tranquila y con sentido, además de una profesionalidad importante en cada aspecto del negocio.

Situado en los bajos de uno de los edificios de primera línea, junto a la playa, pero elevado respecto a ella, permite estar viendo el mar si se disfruta de una de sus mesas exteriores. Mobiliario cómodo, sin alardes, pero distribuido sin amontonar (como en otros locales de la zona), con suficiente separación para no sentirte agobiado. El restaurante está presidido por una pequeña barra y un acuario donde bogavantes, cangrejos y alguna lubina esperan su destino. Amplio y volcado al Mediterráneo, como debe ser dada su situación. Decoración sencilla pero agradable.

La carta es extensa y variada. Entrantes, mariscos, carnes, pescados. Opciones para todos los gustos, desde comidas/cenas de picoteo y platos al centro, hasta platos elaborados como arroces, pescados a la sal o un steak tartar preparado al momento delante de los comensales. Han incluido un horno de carbón, que tengo pendiente probar para ver qué sale de él. Variedad basada en la materia prima de calidad.

Restaurante Snipe en Arenales del Sol

Tellinas

Marinera

En mi caso siempre he optado por probar varios platos al centro y compartir. Las tellinas salteadas con un buen aceite y con ajo están espectaculares, hasta el punto de mojar pan con ese caldito aceitoso con toques salinos que deja el plato. La marinera también muy buena, con una anchoa de calidad y sobre pan de cristal (en lugar del colín largo).

El pulpo a la brasa está tierno y sabroso, pero si me tengo que quedar con algún plato de MATERIA PRIMA con mayúsculas me quedo con dos: por un lado las ortiguillas fritas, sabor a mar a lo bestia, de las que te dan un bofeton, cremosas en boca, con la fritura perfecta, fina y nada aceitosa; por otro lado la fritura variada de pescado. Cuando digo variada, es en toda su amplitud: palayas, boquerones, cazón, calamares, incluso algún trozo de hueva rebozada. Todo en su punto. Todo con gran sabor. Dos platos imprescindibles.

La ensalada de burrata también es de calidad, con el queso cremoso, como debe ser. Algo más flojo los huevos con gulas y virutas de trufa, ya que el aroma a trufa cuesta encontrarlo, aunque el punto de los huevos y la calidad de las patatas compensa dicha ausencia. Las croquetas, más que correctas. Las de jamón, sabrosas y con trozos de jamón visibles y “masticables”. Pero destacan unas con sobrasada y chocolate. Raras. Para valientes. La mezcla es dura, pero queda bastante bien. No te dejarán indiferente en ningún caso. O te gustan o no. No hay punto medio.

Los postres, caseros, son más que correctos, a pesar que la presentación no es del todo apetitosa. El tiramisú, con el punto justo de crema y bizcocho, está realmente bueno. Igual que la tarta de manzana, sabrosa y con ese contraste frío/caliente tan interesante.

En las dos veces que he estado este verano la cuenta por persona nunca ha llegado a 30€, siempre acompañando la cena con cervezas y agua. Además, si vas con niños, tienes la opción de pedir pizzas para ellos, que siguen haciendo como lo han hecho desde que abrieron hace casi 40 años. Me queda pendiente probar sus arroces, su pescado a la sal y el steak tartar. Poco a poco seguiremos descubriendo su carta.

En resumen, como decía al principio, el restaurante Snipe en Arenales ha conseguido adaptar su oferta a las demandas de calidad que busca y necesita el cliente de Arenales. Materia prima de 10, con un servicio muy correcto, en un espacio inmejorable. Aunque se esté acabando el verano, es un restaurante para disfrutar los próximos meses, hasta que venga el corto invierno alicantino y, sobre todo, tenerlo apuntado como visita imprescindible en Arenales del Sol.

Puntuación: 

(AQUÍ LA EXPLICACIÓN DE LAS CATEGORÍAS)

Visibilidad Empresa: 3,2

Instalaciones/Ambiente: 6,1

Servicio: 7,0

Cocina:

  • General: 8,1
  • Postres: 7,7

Relación Calidad/Precio/Placer: 7,7

Nota media: 7,2