Me gustan las barras. Y cada vez más. Tienen un punto que no tiene una mesa con mantel. Hay momentos en los que la barra te hace estar cómodo, pedir sin cortarte, entrar en un ambiente más informal. Me pasa en sitios como Bandarra (del que os hablé aquí) y ahora he descubierto Katana, en pleno Mercado Central de Alicante (local 317).

No busques un local cómodo ni elegante. Es un puesto más del mercado y los aromas serán a mercado. Busca una barra donde encontrarás materia prima de calidad en preparaciones elaboradas en una minúscula cocina, si es que se puede llamar cocina a un espacio de 4 metros cuadrados escasos donde tres personas te lo preparan todo al momento. Descubrirás la “cocina fusión” de Davide Bersan y su equipo. Pero no te quedes en el concepto “fusión”. Qué mas da que sea japonesa, mediterránea, peruana, mejicana, china… Todos los platos están muy buenos, dándote bofetones de sabor en cada bocado.

No hay carta. Una pizarra en el suelo escrita a doble cara te dirá lo que puedes comer. Pero que te sirva sólo como orientación. Mejor preguntar y dejarte llevar por los consejos de Davide y su equipo. Contágiate del ambiente. Olvida olores y ruidos, olvida la falta de luz, olvida no tener un asiento cómodo. Céntrate en el trabajo de las preparaciones que te están haciendo a medio metro. En el espacio escaso donde se mueven los cocineros. En el cachondeo de una barra que desprende buen rollo. Ríete y sorpréndete. Y, sobre todo, disfruta de algo diferente.

Hoy no quería hablar tanto de lo comido, como de lo vivido. Pero fui a comer. Así que te cuento rápidamente. Ensaladilla japonesa, con la base de la rusa, pero añadiendo toques orientales con sésamo, soja, tacos de atún en crudo y alga nori deshidratada. Una vuelta de tuerca a la habitual receta. El tataki de atún está espectacular servido prácticamente crudo. Un pescado de calidad más que notable acompañado de sésamo blanco y negro, además de ir sazonado con shichimi togarashi entre otros ingredientes. El niguiri de anguila ahumada espectacular. El bao de costilla de cerdo cocinada a baja temperatura es un “bocata” diferente y sabroso donde la carne se deshace. Los nems vietamitas están buenos, pero no alcanzan el bombazo de sabor del resto de platos probados. De postre, una espuma de yogurt de frutas acompañada por trozos de tarta de la abuela (de chocolate y galletas) realmente buena.

Pero, como decía, no os quedéis con los platos. Quedaos con el concepto, casi único en Alicante con este estilo de cocina fusión. ¿Y si ponemos de moda este tipo de ofertas? Sentarte en una barra y dejar que el propietario te sugiera qué comer. Abramos nuestra mente. No pedimos. Mejor nos sentamos y que nos orienten. Sólo una docena de comensales y tres cocineros sirviéndote. ¿Y si esto cuesta 32€ por cabeza como en este caso? Parece que funciona el negocio. ¿Y si lo hacemos con producto local? Es el único “pero” que le puedo poner a Katana. Y lo dejo como reto: en el Mercado Central de Alicante, más producto alicantino. Pero es por sacarle una pega que, realmente, me ha costado. ¡Enhorabuena Davide y equipo!

Puntuación: 

(AQUÍ LA EXPLICACIÓN DE LAS CATEGORÍAS)

Visibilidad Empresa: 7,6

Instalaciones/Ambiente: 3,0

Servicio: 8,5

Cocina:

  • General: 8,6
  • Postres: 8,2

Relación Calidad/Precio/Placer: 7,7

Nota media: 7,6