Restaurante Aizkolari en San Juan (Alicante)

Restaurantes de los que hable bien todo el mundo, hay pocos. Y creo que nunca es bueno para el local. Los que vamos “de nuevos” llegamos con unas expectativas muy altas que pueden decepcionar. Por eso siempre me gusta escribir pasados unos días desde la experiencia. Para que se enfríe la cabeza y haya más imparcialidad. Así, que con estas premisas, os cuento mi experiencia en el restaurante Aizkolari en San Juan (Alicante) en la avenida Locutor Vicente Hipólito 39.

Situado en Laseda Gastro Village, una zona de ocio básicamente veraniega, le rodea una mezcla de restaurantes muy consolidados, como el famoso Baviera, y pubs de éxito estacional y cambiantes. El restaurante Aizkolari dispone de terraza tanto en la entrada como en la cubierta, además de un amplio salón en el interior, tras pasar la zona de barra. Mesas cómodas, con gran separación entre ellas, bien montadas y presentadas, con un confort más que aceptable. Aunque cuando está lleno, como fue nuestro caso un viernes por la noche, el follón provocado entre todos, a lo que se añade la música del local contiguo que te hace vibrar en la silla, hace la situación no demasiado agradable.

La carta se divide en 6 partes bien diferenciadas: entrantes fríos y calientes, ensaladas, pescados, carnes y postres. Todo se basa, como debe ser, en la cocina vasca, con la mayoría de platos tradicionales de esta zona. Y, lo que más me gustó, señalando y definiendo muy bien los productos importantes. Así, podías ver espárragos de navarra con la DO Lodosa, piquillos de Mendavia, queso de Idiazabal en varias recetas, txistorra de Navarra y cada plato bien definido en cuanto a preparación e ingredientes. Carta muy bien trabajada.

En nuestro caso, iba bien aleccionado por algún amigo que, antes de entrar me sugirió algún plato. Así que nos tiramos a lo básico: croquetas, tortilla de bacalao y chuletón, más los postres. Todo lo acompañamos de algún vermut, cervezas y una botella de Campillo crianza, de la DO Rioja.

Para empezar, una croqueta de cada uno de los tipos que tienen en carta. La de queso Idiazabal, para mi gusto, le faltaba potencia de sabor, aunque la fritura y la cremosidad eran perfectas. La de boletus, más potente, mejoraba la anterior y sabía a lo que tenía que saber, es decir, te tienen que gustar las setas sin medias tintas. Por último, para mí la mejor, la de txistorra de Navarra. Potente, cremosa, nada aceitosa a pesar del abundante embutido. Muy buena.

Tortilla bacalao

Seguimos con un clásico de la cocina vasca: la tortilla de bacalao y pimientos verdes al punto de cuajo. Muy buena, salvo lo del punto. Pusieron dos tortillas con puntos totalmente diferentes. Una como debía ser, poco cuajada en su interior. Otra totalmente cuajada y más seca. Entiendo que el fallo está en esta segunda y la primera es el “punto de cuajo” que buscan, poco hecha, jugosa y con el punto justo de bacalao desmigado y pimientos para que no se tapen los ingredientes entre ellos.

Por último, un chuletón de vaca vieja con 60 días de maduración. Por fin, un sitio que llaman las cosas por su nombre: vaca vieja. Calidad excepcional. Grasa infiltrada en la carne aportando sabor y ese punto a mantequilla que le da la maduración. Tierna y poco hecha. Con la posibilidad de pasarla más por la parrilla a quien le gustara más hecha, pero no hizo falta. Incluso a quien le gusta muy pasada la carne se la comió casi cruda, lo que habla maravillas de la calidad de las piezas. Se acompañaba de unas patatas fritas y unos pimientos verdes fritos muy buenos.

Quedaban los postres y, para probar varias opciones, pedimos tres al centro. Un arroz con leche correcto, sin nada que sorprenda pero muy bien hecho. Siempre echo de menos ese toque a anís que probé en esta receta por Asturias. La tarta de queso de cabra con sorbete de mora negra, buena de sabor, pero excesivamente cocida, lo que hacía que el exterior estuviera demasiado seco. Por último, el que más me gustó, un Gouxa, postre alavés a base de crema pastelera, bizcocho en almíbar y nata. Bomba calórica y de sabor. Muy recomendable.

El principal problema que nos encontramos en la cena fue el servicio. Aunque voluntarioso, estuvo desbordado, por lo que nos comentó un camarero, debido a un cumpleaños de 60 personas en la terraza de la cubierta. Una gran falta de previsión (o de reacción al no tener aviso con tiempo) por no contratar más personal que cubra ese evento. Servicio que tuvo un buen ritmo en los platos (lo que habla muy bien del trabajo de la cocina), pero que tuvo detalles imperdonables: falta de cubiertos en mesa incluso cuando sirvieron las croquetas, bebidas que se pidieron y no se sirvieron al principio de la cena, no traer pan tras pedirlo más de tres veces… Tuvieron el detalle de invitarnos a la botella de vino (18€) tras rechazar unas copas por el mal servicio y problemas con apagones de luz (3 en total). Habla muy bien de la gerencia y de la gestión de este tipo de problemas. Entiendo que la situación fue algo puntual, pero no fue agradable.

En resumen, el restaurante Aizkolari en San Juan (Alicante) es un local interesante con un producto de mucha calidad, donde disfrutar de una de las mejores carnes de Alicante. Detalles, imagino que puntuales, a mejorar en el servicio. Con una cuenta de 26€ por persona (con el detalle de no cobrar el vino), deja un restaurante que no es barato, pero donde comerás productos de máxima calidad. Perfecto para cualquier comida/cena de negocios, entre amigos o en pareja. Entiendo por qué habla todo el mundo bien de este local, siempre que no falle el servicio.

Puntuación: 

(AQUÍ LA EXPLICACIÓN DE LAS CATEGORÍAS)

Visibilidad Empresa: 2,6

Instalaciones/Ambiente: 5,8

Servicio: 4,1

Cocina:

  • General: 7,9
  • Postres: 7,8

Relación Calidad/Precio/Placer: 6,2

Nota media: 6,3

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