Bar Estiu en Alicante

Bar Estiu en Alicante

Si cocinas bien, no es necesario gastar un dineral en diseño, decoración, comunicación ni local en pleno centro de Alicante dando menús a grandes precios para tener éxito. Con un pequeño bar, montado con buen gusto (con una próxima lavada de cara) y bien atendido en el barrio de San Gabriel de Alicante, es posible ser un referente y conocido para un gran público. Así descubrimos el Bar Estiu en Alicante, en la calle Perú 13 del citado barrio. No le darán la Estrella Michelín, pero ni falta que les hace.

Un local pequeño, con pocas mesas, donde una barra domina toda la parte de la derecha. Barra con poca utilidad que van a reducir en breve, dejando más espacio para las mesas y algo más de amplitud a la cocina, lo que redundará en comodidad. Necesario. Pueden dar más cubiertos y los clientes lo agradeceremos.

Compartir mesa con David Ariza (director creativo en #freelandcook) y Pedro López (creador y compañero en la Gastro Guía Alicante) hace que te apetezca probar cosas sin miedo y aprender de las opiniones y reacciones de la mesa. Tres entrantes, un arroz y los postres nos dejaron claro la calidad de la cocina de este pequeño bar.

Croquetas

Una cortesía de bombones de foie acompañados de tomates cherry confitados dieron comienzo a la comida. Empezamos con tres croquetas muy distintas. La primera, demasiado suave y algo insulsa para mi gusto, con atún, queso parmesano y un rebozado a base de verduras. Como nos dijeron, pensada para los niños, puede ser una buena opción, pero se quedaba muy por debajo de la potencia del resto. En segundo lugar, y realmente buenas, las de cecina y queso de cabra. Más potencia que las habituales de jamón. Por último, las que más me gustaron, unas croquetas “hindúes” con una mezcla de especias que la hacían realmente sabrosa y original. Todas, perfectamente fritas y cremosas en su interior.

Caballa

Seguimos con una caballa marinada con cítricos a la que añadían diversos puntos con sabores intensos que hacían el plato más divertido y sabroso (huevas, wakeme, alcaparras, sésamo…). El pescado en el punto perfecto, sin secarse ni quedarse crudo. Sabor a caballa de verdad que era muy untuosa en boca. Imprescindible si te gustan este tipo de preparaciones.

Crujiente

Como último entrante, unos crujientes de cordero acompañados de una salsa de vermut. Plato contundente que viene bien compartirlo, para que no se haga pesado. Lo han pensado para acompañarlo con la cerveza artesana Cinco Campanadas, con albahaca. Con esta bebida el plato gana enteros porque el frescor y aroma de dicha cerveza limpia el paladar y anima a seguir comiendo. Todo un acierto y un maridaje que, teniendo esta cerveza en carta, pueden sacarle mucho partido y “jugar” con el cliente.

Arroz

Arroz

Como plato principal pedimos un arroz de pescado y nos sugirieron el de bacalao, ajos tiernos y habitas baby confitadas. La gran novedad, y algo que no había probado nunca, fue el fondo usado para hacer el arroz: de lentejas. ¿Por qué no? La lógica no admite dudas: el sabor de las legumbres le va de lujo tanto al arroz como al bacalao. Una apuesta que queda de lujo. El arroz, algo duro para mi gusto (ya sabéis mi teoría sobre que el arroz sólo tiene un punto: hecho, ni “tesset” ni pasado), pero sin quedar demasiado crudo. Punto meloso y cantidad más que aceptable. Sabor profundo que sorprende en la primera cucharada pero que te gana cada vez que te lo metes en la boca. Paella al centro y a comer disfrutando. Gran arroz.

Por último, tres postres. Una tarta de chocolate con helado de mango, cremosa y de sabores que no sorprenden pero que está muy buena. En segundo lugar una ensaimada rellena de crema traída del horno Santo Cristo de Mallorca (el origen mallorquín de una de las dueñas surge de vez en cuando). Algo empalagosa, por la contundencia de la crema, tras una comida copiosa, pero muy buena de sabor. Por último, un magnífico helado de horchata y fartons. Simplemente horchata y fartons. Como debe ser. Sabor auténtico. Si te gusta esta mezcla, imprescindible.

Las pocas mesas que había hizo que el servicio fuera rápido y atento. Pondría la mano en el fuego, tras conocer a las propietarias, que dicho servicio será igual aún estando el local lleno. Imprescindible reservar previamente, tanto por el espacio como por el tipo de cocina. La cocina cierra pronto, así que hay que tenerlo en cuenta al planificar la visita. Nosotros acompañamos la comida de alguna cerveza y agua, dejando una cuenta de 33€ por cabeza. Me parece un precio razonable para la calidad y cantidad comida.

En resumen, el bar Estiu en Alicante es un local a recomendar en voz alta, tanto por el producto que usa, como por el magnífico trato que le dan. Platos con toques de creatividad estudiada y medida, que te ganan por el sabor, sin olvidar unas presentaciones cuidadas. Perfecto para sorprender en cualquier ocasión. De cabeza a la GASTRO GUÍA ALICANTE.

Puntuación: 

(AQUÍ LA EXPLICACIÓN DE LAS CATEGORÍAS)

Visibilidad Empresa: 6,2

Instalaciones/Ambiente: 6,1

Servicio: 7,1

Cocina:

  • General: 8,2
  • Postres: 7,6

Relación Calidad/Precio/Placer: 7,6

Nota media: 7,4

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