Taberna Peix de Santa Pola en Elche

Ya tenemos un sitio donde disfrutar del pescado local en Elche. Se trata de la Taberna Peix de Santa Pola en Elche, en la calle Infante Don Manuel 2 (lo que fue el restaurante San Plácido), regentada por el italiano Andrea Busin. Me resulta raro que nadie haya caído en la necesidad de tener un escaparate para disfrutar de esta lonja de lo que fue el Portus Ilicitanus. Raro que sea un italiano quien dé un paso adelante y nos lo ponga en el plato. Y raro, también, que sea una persona con un curriculum tan impresionante e interesante como Andrea.

Taberna Peix de Santa Pola en Elche

Fuente: TripAdvisor

El local está perfectamente decorado con motivos marineros. Desde fotos pequeñas colgadas de redes hasta grandes cuadros con escenas del día a día de la pesca santapolera. Con una iluminación bastante agradable, quizá demasiado cálida para mi gusto, el local es amplio y las mesas están bien distribuidas para no generar espacios agobiantes. En cada una, una pequeña pecera, con un pez de agua dulce que poco tiene que ver con el entorno, te mira con cara de “no me comas” sin saber muy bien cómo ha llegado ahí. Detalle decorativo sin sentido en un local montado con buen gusto.

El producto es de muy buena calidad, aunque es cierto que no todo viene de Santa Pola. Para empezar, el vino. Los conocimientos del gerente y su experiencia hacen que la mayor parte de sus referencias (y su querencia a ofrecerlo) sean vinos italianos. Vinos interesantes con uvas blancas verdicchio, pinot grigio o tintas como la Nero D’Avola. Pero lo coherente sería tener una amplia oferta de la provincia de Alicante, sin duda a la altura de estos italianos, y que dotaría de un carácter más auténtico al local.

Croquetas

Chanquetes

En cuanto a la comida, bien preparada, tiene una calidad más que notable. Las croquetas de cabracho están buenas, aunque no sorprenden. Los chanquetes rebozados con harina de garbanzo y huevos rotos están buenos, aunque siempre me ha parecido un sacrilegio comer este pescado tan pequeño (aún siendo capturado y congelado en el momento que está autorizado, como fue el caso). Creo que se puede hacer una buena receta similar con otro tipo de pescado. A pesar de esta valoración personal, la fritura perfecta, nada aceitosa y los huevos en su punto.

La gamba blanca del Mar Menor era correcta, pero se echaba de menos una quisquilla de Santa Pola para hacer honor al local o algún otro aperitivo de dicha lonja. Bien cocidas y con el punto perfecto de sal. La gamba roja de Santa Pola al ajillo fue excepcional. Frita con el cuerpo pelado pero manteniendo la cabeza, el aporte de sabor aumenta exponencialmente. Sabor tremendo que dejaba un aceite para mojar pan sin parar. El pulpo pescado en bote y pasado por la plancha era correcto tanto de sabor como de textura.

Taberna Peix de Santa Pola en Elche

Arroz langosta

Como plato principal, a falta de bogavante, un arroz con langosta. El sabor y el punto del arroz bueno. Para mi gusto, demasiado potente para un arroz que debe transmitir la sutiliza del sabor de la langosta. Entiendo (por lo menos a mí me recordó totalmente su sabor) que se usara el Caldo de Caldero Peix de Santa Pola que venden en el mismo establecimiento. Buen caldo para una emergencia en casa pero que, para un restaurante, no deja de ser un recurso fácil. La langosta en el arroz quedó demasiado seca, incluso dura, perdiendo todo el encanto. En resumen, mejor hacer un arroz DE langosta que un arroz CON langosta. Si se hiciera sólo con el crustáceo, ganaría muchos enteros.

Tiramisú

Por último, como no podía ser de otra manera por la ascendencia italiana del local, un tiramisú de postre. Realmente bueno, con más crema que bizcocho (ahí a cada uno le gustará más o menos), pero de gran sabor. De nuevo, creo que la oferta debería ser más local, pero nada que objetar al postre en sí.

Pan pescador

El limoncello tras el postre se acompañó de un  “pan de pescador” presentado y comercializado por el restaurante. No deja de ser un panettone genovés, un pan dulce italiano de la zona de Liguria italiana, con el sabor del panettone que conocemos nosotros, pero más seco (de ahí que dure más tiempo). La leyenda cuenta que en el siglo XVI, el Duque Andrea Doria, de la República de Génova, celebró una competición entre los pasteleros de Génova para buscar una receta nutritiva, de larga vida útil y conveniente para largos viajes por mar. Así se creó este llamado ahora “pan del pescador”.

En resumen, la Taberna Peix de Santa Pola en Elche es un local muy bien montado y mejor vendido por su gerente, el italiano Andrea Busin. Muchas referencias a pescados locales y alguna referencia a productos no tan locales, pero de calidad. Su localización, en pleno centro de Elche, es inmejorable para disfrutar de una buena mesa con ingredientes de calidad. Mi opinión es que debe centrar claramente el tiro y no tener miedo a descubrir/vender/explicar más pescados de descarte de la lonja santapolera. Esa debe ser su razón de ser y su vía de desarrollo. La langosta y el bogavante se demandarán, pero debemos conseguir que se pidan lecholas, llampugas, gatet, besugo negro, cabots, melva o bacoretas. Todo debe basarse en la sinceridad y la coherencia entre el nombre del local y todos los productos ofrecidos en su interior. Ahí se convertiría en un local único e imprescindible.

Puntuación: 

(AQUÍ LA EXPLICACIÓN DE LAS CATEGORÍAS)

Visibilidad Empresa: 2,1

Instalaciones/Ambiente: 6,8

Servicio: 6,2

Cocina:

  • General: 6,6
  • Postres: 7,2

Relación Calidad/Precio/Placer: No puntuado

Nota media: 6,4

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