The Big Boy en Alicante, rincón neoyorquino

Hoy os hago una breve crónica de un sitio que ha entrado directamente al TOP de hamburgueserías que conozco. Se trata de The Big Boy en la calle Valdés 1 en el centro de Alicante. Es la demostración que la especialización suele llevar al éxito. Un concepto basado en lo más auténtico de la gastronomía de Nueva York. Local informal, mesas apretadas sin excesivas comodidades y una idea de fastfood de mucha calidad.

La carta está basada en dos pilares fundamentales: hamburguesas y tartas caseras. Se complementa con ensaladas y otra serie de aperitivos como nachos, burritos, sticks de mozzarella y platos similares con base mejicana.

The Big Boy en Alicante, rincón neoyorquino Tuve la oportunidad de probar unos nachos con ternera guisada y chipotle, queso Cheddar fundido, ensalada, frijoles con un punto picante y todo cubierto de guacamole y crema agria. Realmente mucha calidad en un plato que estamos acostumbrados a probar auténticas bazofias. En este caso, nachos crujientes y sabrosos y cuidado en cada uno de los ingredientes que los acompañan, consiguiendo un gran equilibrio entre ellos. Además, una cantidad más que abundante.

The Big Boy en Alicante, rincón neoyorquino Las hamburguesas se nombran por distintos barrios neoyorquinos, como Governos Island, Spanish Harlem, Upper East o Riverside. Entre las especiales, Brooklin, Soho y la que probé yo, la Virginia. No es realmente una hamburguesa propiamente dicha, ya que está hecha con “pulled pork” (cerdo desgarrado en inglés). Se trata de una carne de cerdo que se prepara a baja temperatura durante largas horas, consiguiendo ablandar la carne considerablemente para que se pueda deshilachar y formar algo parecido a una hamburguesa. En este caso es una paletilla de cerdo cocinada durante 12 horas, que introducen dentro de un pan de mollete junto a tomate, lechuga, queso Cheddar, cebolla caramelizada, champiñones y salsa barbacoa. Tanta contundencia como sabor. Te harán falta un par de cervezas (en mi caso cayeron un par de Estrella Galicia Especial 1906) para hacer frente a semejante bestia. Realmente buena. Sólo por probar este plato merece la pena la visita.

The Big Boy en Alicante, rincón neoyorquino De postres, tartas caseras todos los días. Probamos la Cheesecake con Oreo. Para la contundencia que parecía que iba a tener, mucha finura en la preparación. Un profundo sabor a queso y nata, con una base de galletas Oreo de tamaño justo para mantener el conjunto y dar sabor sin tapar los lácteos. Realmente interesante. Un amigo me recomendó después de la visita la Red Velvet, así que habrá que volver a probarla. También he visto la Guiness Chocolate Cake, que suena realmente bien.

El servicio tiene también la culpa de la gran experiencia. Nada más sentarte te preguntan si es la primera vez que les visitas. Como fue nuestro caso, las explicaciones fueron más que detalladas. Ingredientes, preparaciones, técnicas, opciones, alternativas… Supongo que si el restaurante está lleno, como parece que les pasa los fines de semana (imprescindible reservar), esta atención será más breve. Pero merece la pena acercarse en otro momento para disfrutar de la pasión y conocimiento del propietario. Si transmitir es importante, aquí lo consiguen.

Los nachos, la hamburguesa y una tarta a compartir, acompañada de un par de cervezas por cabeza, dejó la cuenta en 23€/pax. Alguno dirá que para comer una hamburguesa es caro. Sólo diría que una buena hamburguesa hay que pagarla. Está claro que la calidad y la elaboración tienen un precio.  En este caso se pagan de forma muy justificada. También tienes que valorar estar en un sitio que, en Alicante, hay más bien pocos. Muy recomendable.

Comments

Leave a Comment