Empresarios ¿motor o freno en el sector?

Ante todo deciros que esta es una visión personal del sector en el que se desenvuelve mi faceta profesional y está sujeta a mis creencias, valores y comportamientos, dicho esto.

Empecemos por diferenciar dentro del sector gastronómico a dos clases de empresarios:

  1. Los autónomos, de estos hablaremos otro día.
  2. Los empresarios del sector con diferentes pymes (pequeña empresa con menos de 50 trabajadores y menos de 10 millones de euros de balance), de estos trata nuestra reflexión.

Soy de los que considera que sin un empresariado fuerte y solvente es imposible que el sector gastronómico vea mejorar la precariedad laboral existente, ¿pero qué es lo que busca el empresario? Pues la realidad, es que lo que busca es tener negocios rentables en los que reciba un retorno a la inversión realizada. Y aquí radica el quid de la cuestión. ¿Están preparados para lanzar propuestas de valor que hagan de sus negocios algo rentable? ¿O por el contrario su propuesta se basa en aprovechar la precariedad laboral y lo delicado de la situación para financiarse de sus empleados y sus proveedores? Estas preguntas la tendrán que contestar ellos.

Como pequeña aportación y siendo una visión muy personal, os dejo 5 puntos en los que se debe de sustentar cualquier propuesta gastronómica lógica:

  1. El producto que vendes.
  2. La elaboración del mismo.
  3. La presentación y puesta en escena.
  4. El servicio que acompaña al producto.

Todos estos factores están en nuestras manos, el 5º y más importante de todos es el que se escapa a nuestro control.

5. El valor que le da el público “mayoritario” a nuestra oferta, y este factor es el que modula nuestro precio final de venta, es el precio máximo que nuestro cliente objetivo está dispuesto a pagar y el que determinará el éxito de nuestro negocio. No hay negocio sostenible si la oferta no engancha al público mayoritario. Y para ser consciente de ello sólo tenéis que mirar las líneas de negocio de las empresas del sector.

Att: David Ariza Abad.

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