Hoy os dejo una receta sencilla, de las que puedes hacer unos días antes, y quedar la mar de bien, y que aprendí del cocinero David Ariza en uno de sus cursos en la lonja de Santa Pola. Esta vez he hecho melva en escabeche, pero otras veces he utilizado caballa o bonito del Mediterráneo. La idea es que vayas al mercado y compres el pescado azul que tengan ese día. En mi caso, la melva la compré a 3’5€ el kilo, así que compré 5kg. Imagina la cantidad de pescado en escabeche que salió y las espinas y cabezas que tengo para hacer un caldo. No se puede pedir más por menos.

Ingredientes:

  • Lomos de melva limpios de espina (o atún, bonito, caballa…)
  • Un par de hojas de laurel
  • 15-20 granos de pimienta
  • 4-5 dientes de ajo
  • Abundante cebolla
  • Aceite de oliva y vinagre al gusto (lo normal es misma cantidad de aceite que de vinagre)
  • Sal

Elaboración:

Limpiar los lomos de pescado de espinas y dorarlos en una sartén con dos gotas de aceite por la parte de la piel. Reservar.

Necesitamos una cazuela lo suficientemente ancha para que nos quepa todo el pescado. En esa cazuela, tostamos la cebolla (sin aceite, poco a poco, hasta que se empiece a dorar). Buscamos ese “agarradito” marrón en la cazuela en el fondo. Sin que llegue a ponerse negro, por supuesto. Tranquilo, que ni se quema ni se pega si lo haces con el fuego bajo. Cuando esté dorada, se le echa sal y se añade un chorro de aceite para empezar a sofreír, se añade el ajo, y se dora todo un poco más. A continuación las hojas de laurel y los granos de pimienta para sofreírlas en el aceite un minuto.

Cuando ya esté todo esto se incorpora el aceite y el vinagre. Las proporciones son al gusto para buscar la potencia que más guste. Se puede usar vinagre de vino, de manzana, de uva… O mezcla de varios (un poco de Módena le dará color y dulzor a la receta). Cualquier combinación será buena. La cantidad será la suficiente para cubrir el pescado en la cazuela.

Se dejan hervir los líquidos 2 minutos con la cebolla, laurel, pimienta y ajos. Una vez pasado este tiempo, se añaden los trozos de pescado y se retira del fuego. Se tapa y se deja reposar mínimo dos horas, aunque es una receta que gana de un día para otro.