El pasado día 8 de marzo participé en el XIII Encuentro Gastronómico del Restaurante Alfonso Mira en Aspe. Invitado por la organización a participar en una mesa redonda sobre “Comunicación y excelencia gastronómica”, pude disfrutar antes de una comida espectacular, impresionante y, además, en una compañía impresionante. Pensar que compartí mesa con Garbancita, Antonio Llorens (mil gracias Antonio por la oportunidad) y Oskar García es increíble.

El menú fue tremendo, de una calidad muy alta. Pero hoy no quería hablar de eso. Si queréis saber lo que comimos os invito a leer el artículo que ha escrito Oskar García. Mejor y con más detalle no podría explicarlo. Así que leerlo y saborearlo.

De lo que quería hablar hoy es de organización, tradición, profesionalidad, compromiso, de sensaciones y percepciones, de inspiración y de algún que otro genio.  Toda una experiencia para aprender mucho.

Así, nuestro día empezó en las entrañas del restaurante, participando de la presentación de los cocineros (fue una comida a 6 manos) al equipo de sala de cada uno de los platos.  Ese momento donde los camareros aprenden y memorizan todos los platos para responder cualquier pregunta del comensal. Es un momento que no había vivido nunca y me resultó interesante, sobre todo por la implicación de todo el equipo del restaurante. Profesionalidad.

Tras esto, pasamos al patio frontal del restaurante, donde estaba todo preparado para un showcooking por parte de Alfonso Mira de un arroz con conejo y caracoles al sarmiento. Un espectáculo y esfuerzo digno de ver y admirar. Cómo Alfonso y su ayudante corrían alrededor de las llamas, controlándolas en todo momento. Tradición y pasión.

Y así pasamos al salón principal donde se realizaría la comida. Presentación de los camareros en la mesa, predisposición a agradar y ser eficientes. Y nuestra actitud, por supuesto, dispuesta a disfrutar. Empezó la presentación de los cocineros por parte de Teo Mira, que ejercería de anfitrión y presentador, pero sin cortarse en ayudar a los camareros en cuanto veía que podía venir bien un par de manos más. Un 10 en implicación y compromiso ejemplar.

David Doñate nos dio una clase magistral sobre los vinos que nos íbamos a tomar. Siempre es interesante que alguien te diga por qué vas a tomar un determinado vino con cada plato. Y si te lo cuenta alguien como David, que sabe mucho y, además, sabe transmitirlo, mejor que mejor. Los vinos ligados a las sensaciones y percepciones que tenían que llegar a continuación.

Así fueron desfilando los platos, todos de una calidad excepcional. Pero es cierto que se quedarán en mi memoria tres de ellos: un “carpaccio de mar y montaña con praliné de piñones y aceite de boletus” de un Alfonso Mira realmente inspirado en este plato; la “costilla de Teruel a 72º, 24h con arnadí y crujiente de Schuan” de Joaquín Baeza Rufete; y el postre “Mango Spice” de Rubén Álvarez, un genio impresionante. Sin palabras para estos platos. En las imágenes siguientes podéis verlos.

Y así llegamos a la mesa redonda, tras muchas conversaciones, anécdotas e historias de las que te hacen aprender y saber de qué tipo de grandes profesionales estás rodeado.  Una mesa redonda compartida con Cristina “Garbancita” como moderadora, Oskar García, Antonio Crespo (CdT), David Doñate, Paco Bernabéu del diario Información y Pedro López del diario La Verdad, sólo me podía aportar una experiencia totalmente enriquecedora y en la que aprendí que, con respeto y sentido común, no hay discusión de que los medios tradicionales y los más modernos medios de comunicación pueden convivir y complementarse de forma impresionante.

En definitiva, mi más sincera enhorabuena a todo el equipo del restaurante Alfonso Mira por el evento organizado. Especialmente a Ana y Teo por la acogida y el trato que nos dieron a todos los asistentes. Un ejemplo a seguir por cualquier restaurante. Y la demostración de cómo un evento de este tipo puede ser la mejor campaña de publicidad para un establecimiento. Debería cundir el ejemplo.