Restaurante Pizzería La Valdostana en Elche | La Gastroteca de Félix

Hoy quería contar mi experiencia, ya van tres visitas, a una pizzería que no lleva demasiado tiempo abierta en pleno centro de Elche. Más céntrica no puede estar, ya que se sitúa en la Glorieta, plaza principal de Elche y centro social y comercial de la ciudad. Se trata de la Pizzería La Valdostana, perteneciente al Grupo La Piamontesa 1800, especialista en este tipo de negocios a través de las franquicias.

El local está en un lateral de la plaza, junto a otros bares de tapas y cafeterías, con una terraza enorme con la gran ventaja de tener sol al mediodía, por lo que es muy aprovechable los días de buen tiempo (que suelen ser muchos en esta zona). El local es enorme, inmenso, con las paredes llenas de decoración con referencias italianas, desde cerveza hasta latas de conservas. Me gusta el sitio porque, a pesar de su tamaño, resulta acogedor, con mesas y sillas cómodas.

La carta es extensa hasta decir basta, dividida en una serie de entrantes (antipasto y ensaladas), distintos tipos de pasta (fresca, rellena y de grano duro), cinco tipos de carnes, seis tipos distintos de risottos y unos platos gratinados al horno, además de, como no, una buena selección de pizzas. También tienen una buena carta infantil, con varias opciones interesantes.

Así que, con todas estas opciones, os voy a comentar lo que he ido comiendo los tres días que he estado, para que os hagáis una idea de las opciones.

Pan, ensalada Valdostana y ensalada caprese

Pan, ensalada Valdostana y ensalada caprese

En cuanto a aperitivos, es imprescindible pedir el pan y tomarlo como entrante. Si, el pan. Una cesta con distintos tipos de panes calientes, entre ellos una focaccia finísima y crujiente, además de tres tipos distintos de pan alargado y esponjoso. Uno simplemente con sal, otro con olivas y otro con cebolla. Muy buenos y para tomar sin nada, de ahí que lo recomiende como aperitivo. Comparado con los servicios de pan que sirven en muchos establecimientos, este es un ejemplo. Lo pagas, pero merece la pena (cuesta menos de 3€ una cesta para dos o tres personas).

En otra ocasión pedimos la ensalada Valdostana, Una ensalada tipo “especial”, es decir, de todo lo que se nos ocurra. Así llevaba un variado de lechugas, tomate natural, setas, pollo, bacon, jamón York, cogollos y anchoas, aliñada con una vinagreta de miel y pistachos (había varios aliños para elegir). Se presenta con los ingredientes separados en el plato. Una buena ensalada, pero al final, con tantos ingredientes, se pierde la atención y no se define bien ninguno.

También hemos probado el plato de mozzarella caprese, hecha con queso mozzarella y tomate en rodajas. Simple, bastante insulsa, ya que el queso no era de gran calidad y en este tipo de platos se nota mucho. Acompañado de una cama de rúcula. Siempre echo de menos en estos platos las hojas de albahaca, imprescindible si hablamos de ensalada caprese.

Macarrones al horno, pizza campagnola, boloñesa y risotto

Macarrones al horno, pizza campagnola, boloñesa y risotto

En cuanto a las pastas, ha habido dos que han sobresalido por encima del resto, de un sabor espectacular, muy recomendables. Por un lado, los trianguli bicolore (rellenos de mascarpone, configura de tomate y fundido de quesos) con una salsa llamada café de París (una crema con especias y hierbas aromáticas) con un sabor muy profundo a curry. Y por otro lado, unos ravioli (rellenos de ternera braceada y parmigiano) con la salsa salume y verdure (hecha de crema de leche, verduras, ibérico y piñones). Realmente espectacular, con un sabor impresionante, tanto la pasta como la salsa. Una combinación muy recomendable.

Y hablando de combinaciones y a título de opinión personal, ¿a quién se le ocurrió la idea de poner una columna con todas las pastas y otra con todas las salsas? ¿Cuántas combinaciones puede haber? No pasa sólo en este restaurante, lo he visto en muchos italianos. En este caso hay siete tipos de pasta fresca y 14 tipos de salsa para combinarlas. Muchísimas combinaciones. Partiendo de la base que no todas las salsas armonizan bien con todas las pastas, creo que se debería simplificar la elección (os dejo un artículo muy interesante donde habla de estas combinaciones, en inglés, «When pasta met sauce»).

Además de estos platos, me he encontrado platos interesantes, como los espagueti carbonara que se pueden elegir en el menú infantil. Además de otros platos muy mediocres, como los tortellini boloñesa (rellenos de ternera braceada y jamón ibérico) sin sabor en el relleno de la pasta y menos en la salsa. O los macarrones gratinados, demasiado duros y con muy poco sabor, totalmente insípidos.

Dentro de las pizzas no me he encontrado ninguna a destacar. Más bien han sido bastante pobres, sobre todo en cuanto a sabor. La masa, por contra, muy buena, fina y crujiente. Un punto muy destacable. Así, he probado desde la más simple (ir con una niña es lo que tiene) como la prosciuto (de tomate, mozzarella y jamón York), sin más historia que sus ingredientes. Hasta una que por original se pasa, la campangola (con tomate, mozzarella, queso stracchino, patata a lo pobre y bacon). Me pareció raro el poner patatas a lo pobre en una pizza, pero he visto cosas más raras y a la gente le encantan las cosas raras como la pizza con piña… Así que me lancé a probarla. Y lo que hice fue confirmar lo que decía el sentido común. No tiene sentido alguno, además de hacerse completamente aburrida por ser sabores muy planos, ya que en pocos bocados el queso stracchino consigue llegar como sabor principal y las patatas no tenían ninguna chispa.

En otra ocasión probé un risotto a la rústica, un arroz de grano largo, de los que nunca hay que usar para el risotto (supongo que sería uno de esos que ya venden vaporizado), con una mezcla de ingredientes de los que no se puede sacar nada bueno (algo de tomate, pimiento, aceitunas, chorizo… muy poco definido el sabor). Una pena de plato, ya que rompe lo básico de la receta original de un risotto en condiciones. Mejor no pedirlo.

Tarta tiramisú y canolli

Tarta tiramisú y canolli

Respecto a los postres, también es un punto que creo deben mejorar y mucho. Sí que es cierto que a mi hija le encanta la copa mascarpone, una buena copa de crema hecha con este queso y láminas de fresa. Por otro lado, los canolli siciliano están hechos con una masa que les queda dura y la crema interior es totalmente insípida, muy lejos de lo que debe ser este postre. Y, por último, la tarta de tiramisú es correcta, aunque para mi gusto tiene exceso de crema y poco bizcocho (a mí me gusta más al revés).

El servicio siempre ha sido muy bueno, camareros rápidos, atentos y amables. Además, algo que me gusta es que se les ve implicados. Desconozco si es por algún incentivo que tengan o por una buena gestión de equipos por parte de los responsables, pero da gusto verles trabajar.

En cuanto al precio medio, suele oscilar entre los 22-25€ por cabeza. Hay que tener en cuenta que son raciones grandes, lo que recomienda pedir platos a compartir (sobre todo en el caso de las pizzas).

En definitiva, un restaurante recomendable si estás en el centro de Elche. Si vas con niños y hace buen tiempo, puedes comer en la terraza y dejarlos en la plaza, teniéndolos siempre a la vista, lo que es un punto a favor. Tienen que mejorar varias cosas, pero el resultado final es bueno (aunque por mi experiencia me decantaría claramente por las pastas). Volveré seguro y seguiré probando otros platos, ya que me queda la espinita de encontrar una buena pizza y un buen risotto entre las opciones que ofrecen.

Ambiente: 8

Servicio: 9

Cocina: 6

Postres: 4

Relación calidad-precio: 7

Nota media: 6,8