Hoy os quería poner una receta sencilla, que nada tiene que ver con la carbonara en la que pensamos todos con nata (aquí os dejé en su momento una receta). La receta original de carbonara es de la zona de Lazio italiano, concretamente de Roma. Sus ingredientes básicos son pasta (normalmente espaguetis), huevos, queso (bien Parmesano o Pecorino), aceite de oliva, panceta y pimienta negra. A partir de esto puedes encontrar muchas variaciones, más o menos radicales, pero que al final derivan en algo que no es carbonara. Yo me he permitido la licencia de añadirle berenjena, por el simple hecho que tenía en la nevera una y había que usarla, lo que no desvirtúa la receta original mucho.

Tagliatelle carbonara con berenjena

Ingredientes 3 personas:

  • 250 gr de tagliatelle
  • 3 huevos (2 enteros y una yema)
  • 150 gr de bacon en trozos pequeños
  • 70 gr queso parmesano
  • 100 gr berenjena
  • 1 vaso de vino blanco
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta negra

Elaboración:

Normalmente me guio por una máxima a la hora de elaborar pasta que dice que “la salsa espera a la pasta”, en este caso es todavía más imprescindible. Es decir, debes tener preparada la elaboración en un bol para volcar la pasta bien caliente en la misma. Pero como lo ideal es verlo en la práctica, vamos con los pasos de elaboración.

Por un lado, debes poner una olla con abundante agua para hervir la pasta. Por otro, una sartén sin nada de aceite para freír el bacon. Debemos hacerlo hasta que se quede crujiente, con cuidado que no se queme. Es decir, empezar con un fuego fuerte, hasta que suelte toda la grasa. Bajar el fuego para que se cocine poco a poco y subirlo a última hora para tostarlo. Una vez bien hecho, se le añade el vaso de vino blanco y se deja reducir casi completamente. Además, el vino ayuda a “desglasar” el fondo de la sartén, es decir, recoger todo ese pegado que se queda y que tiene un sabor brutal.

Si como hice yo, te apetece añadirle algo de verdura, puedes hacerla en una sartén aparte para que, a la hora de añadirle el vino, la verdura no se cueza y quede más “al dente”. En esa sartén independiente, pones la berenjena (o la verdura que quieras) cortada en dados, con un poco de aceite y la haces durante 4-5 minutos. Una vez haya reducido el vino, la añades al bacon y mezclas el conjunto.

Por otro lado, en un bol grande (habrá que añadir la pasta luego), ponemos los dos huevos enteros y la yema, añadimos un poco de sal y el queso rallado. Mezclamos bien haciendo una especie de crema. Todas estas preparaciones, las podemos tener hechas un tiempo antes, para que lo único que quede sea cocer la pasta y añadirla.

Cocemos la pasta en el agua con un poco de sal y aceite de oliva. Una vez hecha, la escurrimos reservando un poco del agua y, sin dejar pasar nada de tiempo, porque nos interesa que esté muy caliente, la volcamos en el bol, añadiendo enseguida el bacon con la berenjena, y empezamos a remover. El calor de la pasta hará que el huevo se cocine, pero sin llegar a cuajar, fundiéndose además el queso. Lo que conseguiremos es una salsa muy cremosa que envuelve la pasta, prácticamente imperceptible, con los tropezones crujientes del bacon y el toque dulce de la berenjena.

Para emplatar, podemos espolvorearlo con más queso rallado y pimienta negra recién molida (también podemos añadir la pimienta a la mezcla del huevo y queso).

En definitiva, un plato en cuya receta entran pocos ingredientes, como decía al principio, pasta, huevos, panceta, queso, aceite y pimienta, pero al que le podemos añadir algún ingrediente más (como en este caso berenjena) o variar el tipo de queso o la panceta usada. Puedes ser todo lo creativo que quieras, aunque dejará de ser una auténtica carbonara… 😉