Una vez pasado el verano, viene la parte complicada, quitarme todos los kilos cogidos en estos dos últimos meses. Así que hay que cenar ensaladas, verduras y frutas, algo que al principio cuesta poco, pero que al pasar unos días tienes que ir dándole vueltas para no aburrirte. El colmo es cuando no has pensado nada, con lo que abres la nevera, miras lo que tienes y te toca inventar algo y ver qué sale. Así salió la receta que os cuento hoy, fruto de restos de cosas que tenía por la nevera (y una latita) y que, al final, resultó algo bastante interesante.

En cuanto a los ingredientes, os indico cantidades aproximadas para dos personas, porque es preferible que cada uno la adapte a sus gustos, es decir, añadir más guisantes si te gustan mucho o si eres más de berenjena, poner una cantidad mayor. Además, este salteado lo puedes convertir en un buen revuelto añadiéndole unos huevos al final. Pero deja de ser una cena ligera 😉

Revuelto de guisantes y berenjena

Ingredientes para 2 personas:

  • 1 lata de guisantes de 200gr
  • Media berenjena
  • 1 ñora
  • 3 lonchas de jamón serrano
  • 6 dátiles
  • Sal
  • Aceite de oliva
  • Salsa de soja (opcional)
  • 2 huevos (opcional)

Elaboración:

Como todas las recetas rápidas que suelo hacer, la elaboración es también sencilla. Para empezar, limpiamos la ñora de pepitas y la cortamos en trozos de aproximadamente un centímetro o incluso más pequeño. La idea es freírla en un poco de aceite de oliva, para aromatizar el conjunto. Con sólo una ñora no se da un sabor acentuado al final, aunque al hacerla así, adquiere una textura crujiente y tostada muy interesante.

Mientras la ñora se fríe, cortamos media berenjena en rodajas y cada una en dados. Cuanto más grande sean los dados, más nos encontraremos estos trozos al final, así que también al gusto. Yo hice cubos de un centímetro más o menos. Una vez la ñora está dorada, añadimos esta berenjena y rehogamos dos o tres minutos.

Mientras se rehoga este conjunto, cortamos en trozos los dátiles y el jamón serrano. En este caso, mejor trozos pequeños para que se integren bien en el conjunto. Cuando esté la berenjena dorada, añadimos este jamón y dátiles picados y salteamos un minuto.

A continuación, añadimos la lata de guisantes, escurridos de agua, y seguimos salteando un par de minutos. Una vez pasado este tiempo, si queremos hacer un revuelto, le añadimos un par de huevos, retiramos de la sartén y removemos, hasta que tenga el punto de cremosidad/cuajado que nos guste. Podemos, justo antes de sacarlo del fuego, rociar con un poco de aceite de oliva mezclado con salsa de soja. Nos dará un toque distinto sin necesidad de añadir más sal.

Receta sencilla y rápida y, como otras que he ido explicando, adaptable a lo que nos encontremos por la nevera. Podemos incluirle otras verduras que tengamos, como calabacín, alcachofa, etc.