Secreto de cerdo con fruta | La Gastroteca de Félix

La pasada semana hicimos la comida que cerraba los cursos hechos el último año y medio con la gente de Huerto Gourmet. Montaron una comida en la que Santiago Orts nos iba a preparar un arroz y los alumnos debíamos llevar una tapa cada uno como aperitivo. Hoy os cuento la receta de la tapa que llevé yo, en otro artículo os contaré la experiencia general en estos cursos.

​Esta receta, la verdad, no sabía como llamarla. Se trata de un crujiente muy sencillo, sobre el que he puesto secreto de cerdo confitado, unas láminas de queso y fruta caramelizada por encima. Por último, unas gotas de aceite de hierbabuena para aromatizar y darle un toque de sabor al conjunto. Así que paso a contaros los ingredientes y la elaboración.

Ingredientes para unas 10 tapas:
300 gr de secreto de cerdo
10 masa en obleas para empanadillas
1 melocotón grande
5 albaricoques
Queso Emmental o Parmesano
10-12 hojas de hierbabuena
Aceite de oliva
5 dientes de ajo
Mezcla de pimientas
Sal
Orégano

Elaboración:
​La ventaja de esta receta es que podemos hacerla unas horas antes y montarla a última hora (fue lo que nos pidieron para el día de la comida). Así que, en primer lugar, podemos hacer las bases crujientes. Son muy sencillas y admiten muchas variantes.

​En una hoja de papel para horno, disponemos las obleas de empanadillas (yo he usado las que venden en Mercadona en paquetes de 15) y las pintamos con aceite de oliva. A continuación, le espolvoreamos por encima las especias que queramos. En mi caso, le puse una mezcla de tres pimientas recién molidas, además de un poco de orégano. Una vez espolvoreadas, les damos unas palmaditas para pegar bien las especias con el aceite. Las introducimos en el horno a media altura, que estará precalentado a 180ºC, durante unos 10 minutos, teniendo cuidado porque en cuanto empiezan a dorarse, es fácil que se quemen. Una vez horneadas, tenemos la base crujiente que guardaremos en un lugar seco (nunca en la nevera).

​Por otro lado, la carne la podemos hacer de dos maneras, una fácil y otra más complicada. La fácil es hacer el secreto directamente en la plancha y cortarlo en dados. La más complicada, que es la que hice yo (¿lo dudabas?