Creo que la cerveza es como el vino, cuanta más bebes, más te gusta. Y no me estoy refiriendo a la cantidad en poco espacio de tiempo 😉 , sino a disfrutar de una cerveza diferente de una manera más tranquila. Y si encima está bien servida, mejor que mejor. Así que la idea de hoy es hablar de los vasos ideales para cada cerveza. Como pasa con las copas de vino, puedes entrar en un nivel de detalle que roza lo enfermizo, por lo que voy a intentar ser lo más breve y útil posible, para tener unas nociones básicas y unas razones lógicas de por qué una cerveza es mejor para cada vaso. Es un artículo más bien autodidacta, ya que no tengo en casa ningún vaso especial para las cervezas que me tomo de vez en cuando, así que, antes de comprar, me he puesto a leer y a informarme.

Como introducción histórica, indicar que la cerveza fue inventada por los sumerios y la bebían en unas vasijas de barro a través de una especie de “cañas” largas. La arcilla o el gres fue el material usado hasta aproximadamente 1600dC, donde empezó a usarse también estaño y plata. El cristal se empezó a usar a partir de 1700dC. Se habla de la familia real británica como impulsora del cristal como material para beber cerveza, ya que encargaron a cristaleros alemanes la creación de algún recipiente original y distinto para las celebraciones que organizaban en sus jornadas de caza. A partir de esa época, pasó a ser el material más usado.

Así que sin querer hacer una clasificación cerrada, ya que muchos tipos pueden parecerse muchos unos a otros, además que por sus características o por los matices que queramos resaltar podemos usar para las cervezas distintos tipos de vasos, una forma bastante estandarizada de clasificación sería:

Weizen:Vaso Weizen (acornadvisors.com)

Vaso indicado para cervezas de trigo, de ahí su nombre (weizen=trigo en alemán). Alto, con cristal fino y transparente, para poder apreciar mejor los matices de este tipo de cerveza. Es más estrecho por la base que por la parte alta, para poder controlar la abundante espuma que generan estas cervezas.

Pilsen o Pilsner o Pokal: Vaso Pilsen (kegworks.com)

Se trata de un vaso alto y delgado, totalmente cónico, estrecho en la parte baja, ensanchándose en la parte superior. Como su nombre indica, se usan para tomar cervezas ligeras tipo Pilsen o lager. Algo más pequeños que una pinta (aunque en Europa los hay de 500ml), permiten que se mantenga la espuma más tiempo. Además, el cristal delgado, permiten una mejor apreciación de los tonos dorados de estas cervezas. Muy similares a las Weizen, las Pilsen son totalmente cónicas, sin ningún tipo de curvatura, con el cristal totalmente recto. Una variedad de este tipo de vasos es el Pokal, al que le añaden un pie (el de la foto).

Pinta:

Su tamaño exacto es de 568ml (en EEUU algo menos de medio litro). Es un vaso que empieza en forma de cono invertido, más estrecho en la base, se ensancha hacia la mitad y vuelve, en algunos tipos, a estrechar en la boca del vaso, pero dejando una boca amplia, para contener y favorecer la espuma densa que generan las cervezas indicadas para este vaso: “ales” británicas y las tipo Porter y Stout. Aunque realmente son los vasos más comunes porque admiten una gran variedad de tipos de cervezas, generalizados además por su facilidad de almacenamiento y su bajo coste de producción.Vaso Pinta (truebeer.com)

Dentro de esta categoría hay varios diseños, con leves variaciones en la forma. Así, algunas de ellas son:

Las “cónicas” (de unos 15 cm de altura, que dejan de ensanchar en los últimos 3cm aproximadamente).

Las “nonic” británicas (como las cónicas, pero con una especie de abombamiento en la parte alta, tanto para evitar que se resbale como para apilar distintos vasos),

Las “jug glasses”, vasos de jarra, con asa.

Las “dimple mugs”, vasos con asa y “hoyuelos”, hechos para evitar que resbale en las manos.

Jarras:

Aquí hay todo un mundo de formas y materiales. Están pensadas para cervezas suaves y que se sirven muy frías, de ahí el asa que, además de facilitar el agarre, evita que la mano caliente la cerveza. Su boca amplia facilita los tragos largos.Jarras (cerveteca-jab.blogspot)

Como curiosidad indicar que algunas incluyen una tapa, accesorio sin ninguna utilidad actualmente, sólo adorno, y que apareció durante la época de la peste negra y que evitaba que las moscas y pulgas cayeran dentro de la cerveza. Además, normalmente la tapa se puede abrir con el pulgar de la misma mano que sostiene la jarra.

Dentro de este tipo son muy curiosas las llamadas “stein”, abreviatura de stone (piedra) en alemán e históricamente hechas de gres, porcelana, incluso estaño, plata o madera, materiales usados antes de la aparición del cristal. Hoy se pueden encontrar jarras de este tipo con gran decoración, vendidas más como piezas decorativas y suvenires que como jarras para un uso normal.

En cuanto a las jarras de cristal, se caracterizan por ser recipientes robustos, con gran capacidad (de 500ml hasta el litro), de vidrio grueso que permite chocarlas sin problemas. En este sentido, a todos nos vienen a la cabeza los festivales de la cerveza alemanes, las Oktoberfest, origen del tipo más espectacular de estas jarras, la Mass o Muβ. Con una capacidad de un litro (exactamente 1.069ml).

Tulip:Vaso Tulip (truebeer.com)

Copa llamada así por la forma de tulipán. Con pie, estrecha en la base, abombada en la zona media y vuelta a estrecharse en boca. Hace que se concentre la espuma y se mantenga más tiempo, además de concentrar los aromas. Se usa con cervezas con alcohol elevado y sabores fuertes e intensos, tipo ales escocesas o cervezas belgas de sabor fuerte.

Cáliz:Vaso caliz (portalnet.cl)

Copas grandes de cristal grueso, de boca abierta y ancha, que permite una gran formación y mantenimiento de espuma y potencia la oxigenación de la cerveza, produciendo un aumento de aromas considerables por lo que se recomienda para cervezas muy aromáticas. Ideal para cervezas de abadía, trapenses o ales belgas.

Además de estas, podemos encontrar otros tipos distintos, menos establecidos y para casos más especiales. Por ejemplo, una copa “tipo champagne” favorece el mantenimiento del carbónico y concentración de aromas. Una copa “tipo cognac o brandy” permiten, con su boca estrecha, capturar  y mejora los aromas en, por ejemplo, cervezas ales fuertes.

Y una vez dicho todo esto, ¿qué copa tener? Podemos ponernos en dos extremos distintos: por un lado, tener una de cada tipo para usar según la cerveza que tomemos; o bien usar una buena copa de vino, como indican en muchas páginas especializadas, ya que su forma favorece la concentración de aromas y el mantenimiento de la espuma, además que el pie ayuda a no calentar la cerveza con la mano. Estas copas de vino son muy apropiadas para, por ejemplo, las ales belgas y pueden sustituir a los vasos de tipo Tulipa y Cáliz.

Así que, si quieres darte el capricho y gastar dinero puedes empezar tu colección de vasos, jarras y copas para cerveza. Si, como yo, de momento, no quieres gastar dinero, echa mano a las copas de vino que sacas muy de vez en cuando… 😉