Esta receta es resultado de buscar por el congelador los restos de carne que tenía de haber hecho algún arroz otros días. Compras un conejo y usas sólo medio, compras costillas de cerdo y te sobran unos trozos. Y lo mismo podíamos hablar si nos quedara algo de pollo. Así que cogí esta carne y una setas de la Vega Baja que compré en la frutería para hacer un guisadito sencillo.

Estofado de conejo, costillas y setas

Ingredientes (2-3 personas):

  • Medio conejo troceado
  • 10-12 trozos de costilla de cerdo
  • 200 gr de setas (del tipo que más te guste o más a mano tengas)
  • 1 cebolla (o un bote pequeño de cebolla frita)
  • 2 dientes de ajo
  • Un vasito pequeño de vino blanco
  • 300ml aproximadamente de caldo de pollo/ave
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta

Elaboración:

Podemos usar la misma olla para toda la preparación. Interesa que no sea muy alta y que sea bastante amplia, para que se distribuya toda la carne bien y sea cómodo trabajar.

En primer lugar ponemos un chorro de aceite para rehogar  las setas. Cuando el aceite esté caliente las añadimos y las tenemos unos 5 minutos, hasta que estén doradas. Una vez hechas, las sacamos y las reservamos.

Añadimos un poco de aceite más y añadimos la carne. Todo el conejo y costillas troceadas y salpimentadas. Lo rehogamos todo con fuego vivo al principio, hasta que empiecen a coger un tono tostado. Luego bajamos el fuego y seguimos haciéndola. Debe estar bien hecha. Tardaremos, aproximadamente, 10 minutos. Una vez hecha, sacamos y reservamos.

A continuación picamos los dos dientes de ajo y la cebolla. Yo en este caso he usado un bote de cebolla frita de la marca Hida (muy recomendable la mayoría de los sofritos que vende esta marca). En el aceite que nos ha quedado de sofreir la carne, añadimos el ajo picado. Cuando empiece a dorarse, añadimos la cebolla y rehogamos todo un minuto. Una vez hecho esto, incorporamos medio vaso de vino blanco y dejamos un par de minutos hirviendo para que reduzca y evapore el alcohol.

Cuando haya reducido el vino, añadimos toda la carne y el caldo de pollo/ave hasta que la cubra. Arrancamos el hervor y bajamos el fuego para que hierva despacio. Lo dejamos hirviendo unos 35 minutos. En este momento, repartimos las setas por encima, tapamos y dejamos hervir lo más bajito posible durante 10 minutos más.

Una vez haya pasado este tiempo tendremos el guiso hecho. En este punto podemos hacer dos cosas: dejar la salsa tal cual está, en la que nos encontraremos los trocitos de cebolla; o bien, como hice yo, sacar los trozos de carne y setas, triturar la salsa con la batidora para que se quede una salsa fina y volver a añadir la carne y las setas para mezclarlo con la salsa.

Recomiendo, como en todos los guisos, dejarlo reposar. Es decir, si lo puedes hacer un día para comértelo el día después, mucho mejor.

Como siempre, podemos hacer muchas variaciones. Como he comentado al principio podemos hacerlo con conejo sólo  o añadirle otros tipos de carne, como pollo troceado. También podemos añadirle a mitad del guiso unas patatas troceadas (ten en cuenta que si añades patata, seguramente te haga falta más caldo). En vez (o además) de setas se le pueden añadir champiñones. Es decir, lo que se te vaya ocurriendo. Y no te olvides de una buena barra de pan para mojar…