Hoy os traigo la receta de uno de los platos más típicos de la cocina mediterránea. Lo habitual es hacer la fideuá con base de pescado, sobre todo en esta zona, aunque admite innumerables variaciones. Hoy le he añadido unos sepionets, que en el mercado estaban a buen precio. Así, que sin darle más vueltas, os comento la receta.

Fideuá marinera con sepionet

Ingredientes para 4-5 personas:

  • 250gr de fideo para fideuá
  • Casi un litro de caldo de pescado
  • 500gr de mejillones
  • 250gr de almejas
  • Una docena de sepionets (sepia pequeña)
  • Una cebolleta grande
  • Un tomate rallado
  • Unas hebras de azafrán
  • Sal y aceite de oliva

Elaboración:

Como siempre, en este tipo de platos, lo más laborioso es hacer el caldo. Si lo tenemos hecho de alguna preparación anterior, mejor. En mi caso, tenía algo de caldo en el congelador, pero me parecía poco, así que he comprado un puñado de galeras y he hecho un caldo con ellas. Simplemente sofriéndolas bien y dejándolas hervir 15 minutos a fuego suave con unas hebras de azafrán y luego las he dejado media hora infusionando.  A este caldo le he añadido el agua que han soltado los mejillones y las almejas, que he abierto en una olla con un chorrito de agua.

Estos mejillones y las almejas las he dejado preparadas para añadir a la fideuá. En el caso de los mejillones, he separando las conchas de la carne, para que luego sean más fáciles decomer. Las almejas las he dejado con la concha, ya que me gusta cómo quedan luego en el plato.

En cuanto al sepionet, si es pequeño, con quitarle la “barquita” con un cuchillo de punta fina sería suficiente. Si es más grande, además de esto, habría que limpiarles la tinta, para que no la suelten en la fideuá. No pasaría nada, ya que nos podríamos plantear, incluso, hacer una fideuá negra (al estilo del arroz negro). También, si son más grandes, con poner uno por comensal sería suficiente.

Así  que, una vez preparado el caldo, los mejillones y las almejas, vamos a hacer la fideuá. Realmente es un plato que, teniendo todo lo anterior hecho, no lleva más de 20 minutos.

En una paella o una cazuela baja y ancha ponemos un chorrito de aceite. Cuando esté caliente, ponemos el sepionet que tenemos limpio a rehogar.  Una vez esté hecho, lo sacamos y reservamos en un plato.

Cortamos una cebolleta grande bien finita y la sofreímos en el mismo sitio donde hemos hecho el sepionet, añadiendo un poco más de aceite. Una vez esté dorada, añadimos el tomate rallado y sofreímos un par de minutos. Cuando haya pasado ese tiempo, añadimos los fideos y rehogamos otros dos minutos.

En este punto es cuando viene la madre del cordero. ¿Cuánto caldo nos va a hacer falta? Dependiendo del tipo (grosor) de fideo que usemos, nos hará falta más o menos. En mi caso, para los 250gr de fideos usados, he gastado 5 cucharones de caldo. Lo que viene a ser casi un litro. Lo que podemos hacer es tener el caldo caliente en una olla, poner poco al principio e ir añadiendo conforme lo vaya necesitando.

El fideo que he usado tardaba, según el fabricante, 8 minutos en estar hecho (7 si lo quieres más al dente). Lo que he hecho es, cuando llevaba 6 minutos, añadir los mejillones limpios, las almejas y el sepionet que había rehogado y separado al principio. Lo he mezclado todo bien, y lo he metido en el horno, a 220ºC, los 2 minutos que le faltaba. Es una opción que os la podéis saltar y terminar directamente en el fuego. Pero el horno le da un toque a la superficie que queda muy  bien.

Y ya tenemos hecha la fideuá. Es un plato muy agradecido y sencillo, ya que con poca materia prima da unos resultados fabulosos. Además, no hay que tener un control ni un cuidado tan extremo como cuando haces un arroz.

Si te gusta el ajo, lo puedes acompañar de un buen alioli, para que te puedas acordar toda la tarde de la gran fideuá que te has comido 😉