Desde que hice el seguimiento al concurso Destápate de Elche, he hablado con mucha gente sobre qué se puede poner de tapa en un restaurante/bar y la calidad de las mismas. Sobre todo, hablando con Juanjo (profesor de los cursos de Huerto Gourmet), llegábamos a la conclusión que, fuera de ciertas innovaciones con criterio, la tradición y las cosas sencillas deben primar en una tapa. Así que hoy os quería explicar una receta sencilla, apropiada para poner como tapa/aperitivo en cualquier comida, pero que puede evolucionar a plato principal. También decir que esta receta, realmente, la hizo mi madre. Es una receta de esas histórica de toda la vida en mi casa, de las que pasan de abuelas a hijas, y ahora pasa a mí.

Chipirones encebollados

Ingredientes:

  • 500 gr de chipirones
  • 1 cebolla grande o dos medianas
  • Medio vaso de vino blanco
  • 10 granos de pimienta negra
  • 1 hoja de laurel
  • Aceite de oliva y sal

Elaboración:

Lo primero que tenemos que hacer es quitarle la plumilla a los chipirones. Esto se puede hacer después de cocerlos, pero corremos el riesgo de perder alguna y siempre es incómodo meterse en la boca una de estas “barquitas”. También indicar que, en este caso, como no había frescos, usamos congelados, que dan un resultado bastante bueno.

La elaboración es muy sencilla. Por un lado, cortamos en juliana la cebolla y la ponemos en el fondo de una olla. Encima los chipirones, con los granos de pimienta, el medio vaso de vino blanco, la hoja de laurel, un buen chorro de aceite de oliva y sal.

Al principio ponemos la olla a fuego vivo, con cuidado que no se queme la cebolla. En cuanto empieza a hacerse, lo movemos todo, le bajamos el fuego y lo tapamos, dejándolo que vaya cociendo poco a poco durante aproximadamente 40 minutos.

El tiempo es aproximado ya que, si nos gusta con más o menos caldo, lo debemos dejar más o menos tiempo. Siempre podemos ligar la salsa con maicena o algo similar, aunque lo mejor es que el caldo se concentre aumentando el tiempo de cocción.

Como os decía al principio, se puede hacer un plato principal de este guiso añadiéndole, por ejemplo, unas patatas al principio de la cocción. También se puede añadir alguna verdura, como alcachofas en cuartos. Esto nos dejaría un plato principal bastante apañado y para coger mucho pan y mojar 🙂