Hojaldre de riñones y habitas | La Gastroteca de Félix

El otro día, comprando en un supermercado que tengo cerca de casa y que me gusta bastante (no diré el nombre, pero empieza por Dial, acaba en Prix, y ahora hacen publicidad diciendo que son más baratos que Mercadona…), vi una bandejita de riñones de cerdo. A mí la casquería me gusta mucho pero como pocas veces porque a la gente no le suele gustar, así que no pido cuando voy por ahí a comer. Pero esta vez me animé y compré una bandeja, sin saber qué iba a hacer con ellos. Miré por internet alguna receta y tras descartar el 95% de las recetas, que no es otra que al Jerez (porque quería salirme de lo normal y porque no tenía Jerez), me decidí a hacerlos de la siguiente manera.

Ingredientes:Hojaldres de riñones y habitas

  • Una bandeja de riñones
  • Un bote de habitas baby (cocidas o fritas)
  • Una cebolla
  • Vinagre de manzana
  • Whisky
  • Una hoja de masa de hojaldre
  • Aceite de oliva, sal, pimienta negra molida.

Preparación:

Lo que primero hice cuando llegué a casa fue limpiar bien los riñones. Ya venían laminados, pero seguían teniendo la parte interior blanca, así que me limité a hacerlos en tiras y quitarles esa parte. Una vez limpios y troceados, puse en un tupper medio vaso de vinagre de manzana, añadí agua, y puse los trozos de riñones a macerar bien cubiertos del líquido. Los dejé hasta el día siguiente (24 horas) en la nevera.

Por otro lado, cogemos una lámina de masa de hojaldre, la extendemos y, con un cortapastas o un aro, hacemos círculos del tamaño que deseemos. Los pintamos con aceite, los ponemos en una bandeja de horno con papel sulfurizado y los metemos en el horno a 180ºC con la opción del ventilador (si la tenemos). Más o menos estará unos 15 minutos, pero lo mejor es ir mirando para que no se nos quemen. Una vez hechos, los sacamos del horno y los dejamos enfriar un poco. Cuando estén templados, con un cuchillo, los abrimos por la mitad como si fueran un bocata. Veremos que el interior se ha quedado hueco. Si no fuera así, lo vaciamos un poco con el cuchillo.

Cortamos la cebolla bien finita y en una sartén con aceite de oliva la pochamos bien. A fuego medio, que no se tueste demasiado al principio. Que vaya sudando y dorándose poco a poco.

Cuando ya tengamos la cebolla de un color marrón casi oscuro, añadimos los riñones, los doramos un poco y añadimos un chorrito de Whisky. Cuando estén a punto de hacerse, y el líquido del Whisky haya terminado de evaporarse, añadimos el bote de habitas y removemos a fuego bajo. Añadimos sal y pimienta negra al gusto.

Por último nos queda emplatar. Simplemente hay que rellenar los hojaldres con los riñones y habitas y servir en un plato. Sencillo. Lo mejor es comérselo como un mini bocadillo, disfrutando del crujiente del hojaldre y del sabor potente del interior.