Tras los dos artículos anteriores sobre las dos grandes familias de cerveza y cómo se elabora y sus ingredientes, hoy quería entrar un poco más en materia, hablando sobre la gama de colores de la cerveza y entrar en el detalle de sus dos extremos, las cervezas Pale Lager y Pilsener (las más claras) y la Imperial Stout (la más oscura).

 La primera clasificación para el color de la cerveza que se intentó corresponde a J.W. Lovibond en 1883, el cual creó una serie de cartulinas coloreadas, con las que se comparaba la cerveza para clasificarla en una escala. Esto tenía sus limitaciones debido múltiples factores: a la distinta percepción de los colores por cada persona; al tamaño del vaso donde se hace la medición y cómo le incide la luz;  a que determinados tonos son muy complicados de comparar y clasificar con simples tarjetas de colores (como la guía Davidson), etc.

Escala Lovibond

Aunque todavía actualmente se pueden encontrar clasificaciones siguiendo la escala Lovibond, hoy se ha generalizado el SRM (Standard Reference Method), creado a mediados del siglo XX. Este método consiste en medir el color del líquido mediante un espectrofotómetro de luz y fue creado por la ASBC (American Society of Brewing Chemistry). Pero realmente son clasificaciones que lo que nos miden, en definitiva, son lo clara u oscura que es una cerveza, sin llegar a clasificar matices sutiles como distinguir entre un rojizo, un ámbar y un marrón.

Y dentro de esta escala de “oscurecimiento” de las cervezas, tenemos dos extremos. En primer lugar, las Pale Lager (“Lager pálida”) y las Pilsener. Este tipo de cervezas, de fermentación baja, van desde colores dorados muy pálidos hasta dorados más intensos. A mí el primer ejemplo que me ha venido a la cabeza de este tipo de cervezas es la Coronita mejicana.

La cerveza Corona sólo llamada Coronita en España. Respecto a esto he encontrado dos explicaciones, una más extendida que dice que la marca “Corona” no se puede usar sin permiso de la Casa Real (no muy real ya que hay muchas marcas con la palabra “Corona” en su denominación comercial), y otra que indica que la marca “Corona” la tiene registrada Bodegas Torres para uno de sus vinos. A saber la razón, quizá más comercial que otra cosa.

Coronita

Otra curiosidad es la costumbre de poner la rodajita de limón en la boca de la botella. Al parecer, cuando se empezó a comercializar en México, ponían la rodaja para que no entraran mosquitos en la cerveza. Parece una razón bastante inverosímil, ya que pondrían limón a cualquier cerveza que se tomaran. Yo me inclino a que es una estrategia comercial muy buena para diferenciarte de la competencia, es decir, puro marketing.

La cerveza Coronita pertenece al Grupo Modelo, creado en el año 1925. Este grupo fue fundado por un español, Pablo Díez, leonés, ayudado de otro español, Braulio Iriarte Goyeneche, navarro. Actualmente es uno de los gigantes de la cerveza internacional. En 2011 vendieron 56 millones de hectolitros. Su principal marca, “Corona Extra” se exporta a 180 países.

Es una cerveza que, particularmente, le tengo especial cariño, no por su calidad, ya que es una cerveza con bastante poco sabor, sino porque fue la que me inició en este mundo cervezero. Al ser de sabor muy suave, y con el toque a limón, es una buena forma de iniciarse en las cervezas (por algo su eslogan histórico de “La cerveza más fina”).

Este tipo de cervezas Pale Lager, debido a su sabor suave y ser bastante ligeras, se pueden tomar perfectamente como acompañamiento de ciertas comidas. Se podría asimilar bastante a un vino blanco, así que podemos acompañarla de pescados, mariscos o carnes de cerdo grasas y de pollo especiadas o marinadas (para que la cerveza no sea más fuerte que el sabor del pollo).

Y en el otro extremo de la gama de “oscurecimiento” de las cervezas está la Imperial Stout, de color prácticamente negro. Es del tipo Ale, de fermentación alta. Este tipo de cerveza pertenece al grupo Stout, un estilo de elaborar cerveza originario de Gran Bretaña. El color proviene del mayor tostado de la malta de cebada que se usa para su producción, con un profundo sabor amargo y con una graduación alta (7º-8º).

 Imperial Stout Storm King

En el extremo de estas cervezas Stout está la Imperial Stout . Se le conoce como Russian Imperial Stout, ya que era una cerveza fabricada para exportarla al Zar de Rusia (en algunos casos se indica que se fabricaba para Catalina La Grande), por lo que tiene una mayor graduación (oscila entre 7º y 15º) para que no se congelara durante el viaje. Es de un color casi negro, con sabores tostados y ahumados (como café y chocolate), carbónico escaso y que, por sus características, soporta muy bien el paso de los años y puede almacenarse mucho tiempo. En algunos casos, se toma después del postre, como si fuera una copa de brandy.

Hoy en día se elabora en diferentes sitios, siendo algunos ejemplos de este tipo de cerveza, algunos muy curiosos como, por ejemplo, Storm King, Dark Lord, Siberian Night y Old Rasputin.

Siendo una cerveza de un sabor muy potente, según lo comentado, lo ideal sería tomársela como una buena copa después de comer, se pueden buscar maridajes bastante específicos como pueden ser postres de vainilla o café, algún postre con un buen chocolate amargo o con frutas muy dulces y, por qué no, con los dulces típicos de Navidad.

En próximos artículos seguiré profundizando en este tema. Recuerda que si te suscribes (en la parte de la derecha del blog) te avisaré cuando cuelgue un nuevo artículo (sin agobiar, sólo un correito 🙂 )