Mano de BudaEl otro día le compré a la gente de Huerto Gourmet un par de manos de buda. La idea, sobre todo, era aromatizar unos gintonics, pero ante el tamaño de cada una, he decidido darle más salidas para no parecer demasiado alcoholizado… Así que, dado el gran poder aromatizante de este cítrico, me decidí a hacer una coca de llanda.

La coca de llanda es originaria de la Comunidad Valenciana. La palabra “llanda” hace referencia a la placa del horno donde se hace la coca (en valenciano, “llanda” se refiere tanto a lata como al recipiente metálico en el que se cocinaba en el horno). En definitiva, es una coca sencilla, muy similar a la coca boba (en otro post pondré la famosa receta que se hace con las medidas de un yogurt). La diferencia que veo entre la coca boba y la de llanda es que, mientras que la primera queda más esponjosa, la de llanda queda con una consistencia más compacta y cremosa.

Pero realmente, en distintos lugares de la Comunidad Valenciana se da distintos nombres a un tipo de cocas muy parecidas. Así en Alicante se llama coca de secreta y coca boba; en Castellón se denomina coca mal feta y coca mida; y en Valencia coca de llanda y coca de mida. Varios nombres para una misma coca.

En este caso, me he guiado por las medidas y la elaboración de uno de mis blogs de referencia Gastronomía y Cía, sustituyendo la ralladura de limón por la mano de Buda. Aunque como indican, admite muchas posibilidades, desde rellenarla con chocolate, crema, etc., hasta añadirle frutos secos, pasas, orejones, canela… Imaginación al poder.

Coca de llandaIngredientes:

  • 3 huevos (180 gr aproximadamente).
  • 350 gr de azúcar
  • Piel rallada de mano de Buda (o de cualquier cítrico)
  • 220 gr de aceite de girasol
  • 500 gr de leche
  • 500 gr de harina
  • 1 sobre de gasificante y 1 sobre de ácido tartárico y málico (sobres gasificantes para hacer gaseosas y/o repostería). Se puede sustituir por levadura química.

Elaboración:

Ponemos la rejilla del horno en la parte baja y lo vamos calentando a 180ºC mientras elaboramos la masa de la coca.

Ponemos en un bol amplio, ya que nos va a salir una coca grande, los tres huevos con el azúcar y, con unas varillas (más cómodo las eléctricas), lo trabajamos hasta que doble su volumen. A continuación, añadimos la ralladura del cítrico elegido, la leche y el aceite de girasol.

Una vez tenemos esto bien mezclado, tamizamos la harina junto con los sobres de gasificante y lo añadimos a la mezcla anterior. Con una espátula o una lengua, mezclamos con movimientos envolventes hasta que no nos queden grumos.

Forramos la bandeja de horno con papel vegetal y volcamos la masa encima, procurando que quede igualada. Y la metemos en el horno. Dependiendo del tamaño de la bandeja, nos dará una coca más gruesa o más fina. A mayor grosor, más tiempo de horno, que oscilará entre 30 y 40 minutos. La forma de saber si está hecha es introduciendo la punta de un cuchillo o un palillo y que salga limpio. Cuando la saques del horno la puedes espolvorear con azúcar o dejarla tal cual sale.

En definitiva, una coca sencilla, que se puede hacer para el fin de semana y tener desayuno y merienda para varios días. Además, admite numerosas variaciones. Si se te ocurre alguna original me la cuentas 😉